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  • Economía en clave K, inflación y riesgo país: Miguel Kiguel advierte sobre reservas bajas y dualidad sectorial

    Economía en clave K, inflación y riesgo país: Miguel Kiguel advierte sobre reservas bajas y dualidad sectorial

    Miguel Kiguel, director ejecutivo de EconViews, aseguró durante el panel “La macro que viene” en el 21.° Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas del IAEF que la economía argentina atraviesa tensiones persistentes en el riesgo país y una marcada dualidad entre sectores. Ante un auditorio de empresarios y referentes del sector, ambos especialistas plantearon diagnósticos sobre la situación actual y las posibles líneas de política económica.

    En primer lugar, Kiguel señaló que la Argentina se encuentra en una etapa de transición tras “dos años que implicaron un cambio importante y en la dirección correcta en donde va el país”. Añadió que el reto principal es consolidar el programa económico frente a variables que muestran fragilidad, entre ellas el riesgo país, las reservas internacionales, la inflación y la desigual dinámica de los distintos sectores productivos.

    El ejecutivo de EconViews destacó que el riesgo país argentino ronda los 600 puntos, un nivel relevante comparado con los 400 puntos que suelen considerarse umbral de alto riesgo. “No hay una explicación sencilla; son un conjunto de factores”, afirmó, y remarcó que la deuda pública como porcentaje del PBI no es elevada, lo que torna más inquietante esa situación. “¿Un país solvente por qué enfrenta este problema? Uno podría decir la historia, pero Ecuador no es la madre Teresa. Algo está pasando”, expresó.

    Al analizar la visión de los inversores internacionales, subrayó que las reservas persistentemente bajas siguen siendo motivo de preocupación a pesar de que el Banco Central empezó a comprar. “Nuestras reservas siguen flacas a pesar de que el Banco Central está empezando a comprar. ¿Y por qué son importantes las reservas argentinas más que en otros países? Porque nuestra deuda es casi toda en dólares; esa es la diferencia, por ejemplo, con Brasil y Uruguay, que tienen un mercado en moneda local dinámico. Nosotros estamos en la situación inversa: mucha deuda en dólares y poca en pesos, a pesar de que esto está cambiando, pero lleva tiempo”, explicó.

    En ese sentido calificó ese desequilibrio como el talón de Aquiles de la economía local. “A pesar de todo, tenemos mucha deuda en moneda extranjera y, para la tranquilidad del mercado, necesitamos más reservas”, afirmó. A la vez planteó que el proceso de recomposición de reservas ya empezó, aunque la velocidad y la oportunidad para volver a los mercados de capitales son objeto de debate. “Uno puede argumentar que se puede haber ido más rápido, se podría haber emitido deuda en el mercado de capitales, discutible si habría sido una buena decisión o no, la oportunidad estuvo, no la aprovechamos en ese momento”, precisó.

    Otro eje del análisis fue la evolución de la inflación. Kiguel observó que los precios retomaron impulso después de un período prolongado sin descensos: “de repente empezó a subir, cuando tuvimos ocho meses seguidos sin que la inflación baje y en casi todos subieron”. Reconoció que hay varias hipótesis sobre las causas, sin una respuesta concluyente. “Puede ser que esa inflación de 1,5% fuera un golpe de suerte. Se acuerdan que en marzo y abril había muchas dudas sobre si se iba a depreciar la moneda o no, mucha presión sobre los dólares paralelos, el Central estaba complicado, el tipo de cambio parecía que iba a subir; probablemente los precios se anticiparon y tuvimos más inflación en marzo y abril que en los otros dos meses”, relató.

    Al considerar la tendencia de los precios, indicó que entre octubre de 2024 y la fecha se registró una inflación promedio de 2,4 por ciento. Señaló que el registro reciente de 2,9% no refleja necesariamente la tendencia de fondo, sino que está influido por choques temporales y factores estacionales. “Antes era demasiado bueno, ahora demasiado malo. Pero para bajarla de ese 2,4% va a hacer falta pensar en un plan de política antiinflacionaria que está y no está”, enfatizó.

    Kiguel también se refirió a la tasa de interés, que calificó de “muy volátil”. Recordó subas y bajas significativas en meses previos, con una relativa estabilización en días recientes, y comparó la TAMAR con una inflación cercana al 3% en los últimos meses, lo que implica una tasa real negativa y sugiere que la tasa no se está utilizando como la herramienta principal para contener la inflación. “No está claro cuál es el régimen monetario, a lo largo del tiempo ha ido cambiando: fue el tipo de cambio al principio, la tasa de interés para frenar la inflación y el tipo de cambio en el periodo preelectoral y ahora está medio mezclado”, describió.

    Economía en clave K

    Sobre la actividad, sostuvo que el desempeño es dispar entre sectores. “Hay una sensación térmica en muchos sectores de que la economía no arranca y en otros que anda bárbaro. Es una economía en K, no por los Kirchner, sino porque hay una parte que sube y otra que baja”, afirmó. Explicó la idea de una economía dual: “Tenemos energía, agro, minería, servicios financieros, economía del conocimiento pum para arriba y después tenemos otros sectores como construcciones, industria, consumo masivo, salario y empleos que la están llevando como pueden. La tendencia es muy buena, pero estamos en un pozo, necesitamos empujar para que la economía empiece a andar un poco más”.

    En ese contexto propuso que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) podría servir como herramienta para impulsar el crecimiento. “Hay algo que en la Argentina podría ayudar y no se está usando, que es el FGS, una forma de empujar esta economía es empezar a inyectarle más fuerza. ¿Qué tiene el FGS? Fondeo a largo plazo, es una de las pocas instituciones que puede dar préstamos a largo plazo”, argumentó.

    En relación con los vencimientos de deuda, remarcó que, si bien los montos son relevantes, el país dispone de los recursos necesarios siempre que mantenga un rumbo favorable. Subrayó la acumulación de reservas como eje clave para la estabilidad financiera y valoró la posibilidad de profundizar el mercado local para ofrecer alternativas a quienes hoy solo pueden colocar sus dólares en plazos fijos. “Me gustó la idea de seguir usando el mercado local donde hay dólares que a la gente se le hace difícil colocar más allá de ir a un banco a un plazo fijo. A medida que pase el tiempo, la gente se va a tranquilizar en ese sentido”, opinó.

    Ambos referentes coincidieron en la necesidad de instrumentos de política económica que fortalezcan el mercado doméstico, gestionen la volatilidad inflacionaria y recuperen la confianza de agentes e inversores, en un escenario donde algunos sectores muestran señales de recuperación mientras otros permanecen rezagados.

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  • Caputo: no pueden forzar a los argentinos a tener pesos; espera desinflación y tiene fuente para pagar deuda

    Caputo: no pueden forzar a los argentinos a tener pesos; espera desinflación y tiene fuente para pagar deuda

    El ministro de Economía, Luis Caputo, habló sobre la aceleración de la inflación registrada en los últimos meses y reafirmó que el Gobierno no acudirá al mercado internacional para colocar deuda. Además, explicó que en los próximos meses se anunciarán vías de financiamiento alternativas para afrontar los vencimientos de capital de la deuda externa.

    Durante su exposición en el 21.° Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas, el funcionario nacional puso el acento en la búsqueda de opciones que reduzcan costos y consoliden la estabilidad fiscal. En materia de política monetaria, y tras registrarse una inflación de 2,9% en febrero por segundo mes consecutivo, Caputo subrayó que la dinámica inflacionaria depende de la oferta y la demanda de pesos. Aunque afirmó que, si Argentina hace las cosas bien, “más temprano que tarde la inflación va a converger a los guarismos que todos queremos ver”.

    “Veníamos muy bien hasta junio del año pasado y sufrimos un retroceso en los últimos siete, ocho meses. Hoy por hoy, la mayoría de los argentinos entiende que la inflación es un fenómeno monetario que se da por un desbalance en el mercado monetario, ese desbalance se puede dar por un aumento en la oferta de pesos, por una caída de la demanda o por una combinación de las dos. Uno, como policy maker, puede controlar la oferta, que es lo que hacemos nosotros, pero nosotros no podemos controlar la demanda, no podemos forzarlos a ustedes a tener pesos en el bolsillo si no quieren”, señaló.

    El ministro vinculó la reciente aceleración de precios con una recomposición de precios relativos, sobre todo en bienes regulados y en la carne. “Estamos en un proceso de recomposición de precios relativos y tuvimos que subir regulados más de lo que se venía haciendo, tuvo un impacto, la carne tuvo un impacto fuertísimo, pero es algo puntual, la carne no va a seguir subiendo 8% todos los meses. Ya está, a partir de ahora deberíamos volver a un proceso de desinflación y en cuánto tiempo se llegará a los umbrales de que empezamos con cero, esperemos que sea pronto”, argumentó Caputo, quien sostuvo que el fenómeno inflacionario responde a factores específicos que tienden a corregirse.

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    También aludió a la percepción social y al escepticismo sobre la economía argentina. “Hoy es casi más difícil lidiar con escepticismo de mucha gente producto de nuestro pasado que con nuestra economía. La economía está tremendamente en orden, pero hay muchísima gente que no puede evitar pensar que a Argentina le tiene que ir mal. No es una queja, es descriptivo, el daño económico y psicológico que ha hecho el kirchnerismo en la gente es brutal”, manifestó.

    Alternativas de financiamiento de la deuda

    Por otra parte, el jefe del Palacio de Hacienda enfatizó que el equipo económico no contempla salir al mercado internacional para refinanciar compromisos de deuda. “En algún momento pensamos el año pasado, por ahí en noviembre-diciembre. Lo descartamos. Primero, importante aclarar, este es un Gobierno que no toma deuda; tenemos superávit; por el contrario, hemos cancelado mucha deuda, sobre todo al principio del mandato, cuando no teníamos la opción de refinanciar”, afirmó el ministro, y subrayó que el Ejecutivo prioriza recursos propios y alternativas más económicas frente a la emisión tradicional de bonos en los mercados globales.

    Según Caputo, el equipo ya identificó alternativas de financiamiento suficientes para cubrir los próximos tres vencimientos de capital. “El trabajo de Fede (por Furiase) en la Secretaría de Finanzas es el de refinanciar al país lo más barato posible. Tenemos opciones más baratas; mientras tengamos estas opciones más baratas, que por ahí el mercado no las sabe, pero se va a enterar en los próximos meses, nosotros vamos a seguir primando lo que es la opción más barata”, aseguró. En esa línea, dijo contar con financiamiento identificado para cubrir los tres vencimientos próximos —incluido el cupón de julio de este año, y los de enero y julio del año que viene— por aproximadamente USD 9.000 millones.

    En cuanto al costo de financiamiento y el acceso a los mercados, el ministro consideró que el actual nivel del riesgo país es excesivo respecto de las condiciones técnicas. “Si hoy el riesgo país está en un nivel que nosotros consideramos que es exagerado, eso quiere decir que la posición técnica, la relación entre oferta y demanda, no está tan equilibrada como nos gustaría. Tenes que seguir arreglando la economía, estabilizando y, por el otro lado, seguir pagando, y lo podemos hacer porque tenemos alternativas de financiamiento mejores. El mejor de los mundos, nos financiamos más barato para cancelar deuda más cara, perfecto”, detalló.

    La relación con el FMI

    Caputo precisó que con el Fondo Monetario Internacional (FMI) vencen USD 3.000 millones adicionales de capital en 2027. “Más allá de las fuentes que estamos trabajando, lo que vamos a seguir haciendo es desarrollar el mercado local, la venta de activos y estos financiamientos alternativos que por ahora son más baratos que el mercado”, remarcó.

    Sobre el vínculo con el organismo, cuya segunda revisión se encuentra en negociación, aseguró que la relación es “espectacular” y sostuvo que Argentina nunca la había tenido así con el FMI. “Ahí sí hemos ganado un nivel de confianza, sobre todo de ellos a nosotros, el Fondo siempre ha sido más escéptico con Argentina porque tiene historias difíciles”, afirmó. “Ellos ponderan mucho la opinión nuestra porque le hemos mostrado con resultados que lo que hemos venido diciendo lo hemos venido haciendo”, expresó.

    Referido al papel del sector privado, Caputo destacó la necesidad de generar un entorno favorable para la inversión y negó cualquier favoritismo sectorial. “Nosotros lo que hacemos es crear las condiciones macroeconómicas para que el sector privado invierta y decida qué es negocio. La roca en Vaca Muerta estuvo siempre ahí, las montañas para hacer minería estuvieron siempre ahí (…). No es que nosotros estemos favoreciendo a un sector; la inversión vino ahora porque ahora nosotros estamos dando las condiciones económicas, institucionales y jurídicas, y los inversores ven eso y dicen que ahora Argentina es creíble. Se tiene que desarrollar el sector privado aprovechando las oportunidades de acuerdo a lo que le parece al sector privado”, explicó.

    El ministro insistió en que la economía argentina presenta signos de orden y que el desafío central es superar el escepticismo social. En ese marco, reiteró la prioridad del Gobierno por usar recursos propios y alternativas menos onerosas, como la venta de activos y la captación de fondos en el mercado local, para cumplir con los compromisos financieros y sostener la estabilidad alcanzada.

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