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  • Oposición impulsa reforma electoral para desafiar la hegemonía del PJ en Córdoba

    Oposición impulsa reforma electoral para desafiar la hegemonía del PJ en Córdoba

    En un año preelectoral que ya perfila la disputa rumbo a 2027, el arco opositor volvió a poner sobre la mesa una agenda incómoda para el peronismo que gobierna la provincia. El telón de fondo es doble: el clima reformista nacional impulsado por Javier Milei y un ciclo de casi tres décadas del PJ obligado a revalidar poder en un escenario más competitivo.

    Con una batería de proyectos para modificar el Código Electoral Provincial, fuerzas que van desde el vecinalismo hasta la UCR, el PRO y el liberalismo libertario intentan instalar la necesidad de una reforma al reflotar su reclamo por “la cancha inclinada” y las ventajas estructurales del oficialismo.

    El disparador más potente es el proyecto insignia de Encuentro Vecinal (EV), que volvió a poner en agenda una queja histórica: la fecha fija. Con su iniciativa, Gerardo Grosso subió la apuesta al proponer unificar los comicios provinciales con los nacionales y fijarlos el cuarto domingo de octubre.

    El cambio resulta una bomba para el PJ: implica quitarle al gobierno —hoy en manos de Martín Llaryora— la facultad de desdoblar y elegir la fecha de votación, una herramienta clave que históricamente permitió ordenar la competencia según su conveniencia.

    La discusión no es nueva, pero cobró otra dimensión tras la modificación impulsada por el PJ en noviembre de 2023, que amplió la discrecionalidad del Ejecutivo al habilitar una ventana de hasta nueve meses para convocar a elecciones. Lejos de un esquema de previsibilidad como el nacional, ese cambio consolidó —según la oposición— un modelo donde el calendario se volvió una pieza clave de la estrategia política.

    En ese punto, Grosso fue contundente: “Es jugar con desventaja”, afirmó, y reclamó “reglas claras para que todos los que quieren participar sepan cuándo y se preparen con tiempo”. La crítica apunta a la “ingeniería electoral” del poder, una práctica extendida pero que en Córdoba se volvió una marca del oficialismo.

    El proyecto vecinalista no se limita a la fecha fija. También propone acotar la campaña —con una ventana de 45 días y restricciones a la publicidad en medios y redes—, prohibir el uso de publicidad oficial con fines proselitistas, establecer debates obligatorios entre candidatos a gobernador y endurecer sanciones ante incumplimientos.

    Reglas claras y costo electoral

    La lógica del vecinalismo, compartida con otras fuerzas opositoras, se funda en “reglas claras”: ordenar el proceso, reducir la discrecionalidad y transparentar la competencia. “No estamos de campaña todo el tiempo”, planteó el opositor al cuestionar una dinámica donde la frontera entre gestión y proselitismo se diluye. Incluso advirtió sobre el impacto institucional de votar con demasiada anticipación: un gobierno podría quedar “ocho meses sabiendo que no va a continuar”, con riesgo de “descalabro” en la transición.

    A ese planteo se suma el costo electoral, una variable que juega fuerte en el actual contexto de crisis. Desde el partido vecinalista advierten que el desdoblamiento generó en 2023 un sobrecosto del 62%. Los últimos comicios provinciales demandaron cerca de $23.000 millones.

    En ese marco, sostienen que la unificación con Nación permitiría ahorrar en logística y evitar que los ciudadanos tengan que concurrir a votar en múltiples ocasiones. La idea conecta con una demanda social más amplia: eficiencia del gasto público y simplificación del calendario electoral.

    Eliminar la “trampa”

    En paralelo, otro eje de la ofensiva opositora se centra en el diseño de la Boleta Única de Sufragio (BUS), uno de los pilares del sistema cordobés. Oscar Saliba (UCR) impulsa un cambio quirúrgico, pero de alto impacto: eliminar el tramo de “voto lista completa”, una vieja “trampa” de origen, según los opositores, que tiene sello del dirigente histórico del PJ “El Mingui” Carbonetti.

    Según sus argumentos y la experiencia en la práctica, ese casillero genera confusión y favorece el arrastre de las listas encabezadas por candidatos más competitivos. “Se presta a confusión” y no es “sano para el sistema”, remarcó el boina blanca, al defender que el elector deba elegir “tramo por tramo”.

    La crítica no es solo técnica: pone en cuestión un mecanismo que, según el arco opositor, distorsiona la voluntad del votante. “Yo perdí varios votos con eso”, graficó Saliba, un dirigente territorial del sur-sur cordobés, al advertir que en elecciones ajustadas esos errores pueden resultar decisivos.

    El planteo es compartido por otros sectores. La legisladora amarilla Patricia Botta también propone eliminar ese tramo y advierte que la ubicación del casillero, junto a la foto del candidato a gobernador, puede inducir al error. “Marcar cada casillero da la opción de votar diferente sin que anulen su boleta”, declaró.

    En la misma línea, la deloredista Alejandra Ferrero consideró que la boleta actual “muchas veces se presta a confusión” y valoró el debate como una oportunidad para mejorar la transparencia del sistema. Asimismo, la radical expresó su apoyo al proyecto vecinalista. “Da previsibilidad y seguridad jurídica”, dijo, y remarcó: “Es una barbaridad que nos hagan votar en fechas distintas con el gasto millonario que eso implica”.

    Más cambios

    Se suman otras iniciativas que amplían la discusión: propuestas como las de Gregorio Hernández Maqueda para incorporar debates obligatorios, la derogación de la “Ley Riutort” (que establece el cupo femenino), reglas sobre financiamiento y la neutralidad de la publicidad oficial, junto a proyectos sobre reelecciones comunales (del legislador Mauricio Jaimes) y accesibilidad para personas con discapacidad (de Inés Contrera). En conjunto, configuran un paquete que, aunque diverso, converge en un punto: cuestionar las reglas que ordenaron la competencia política en Córdoba durante casi 30 años de hegemonía peronista.

    “Es un abuso de poder claro”, fustigó Hernández Maqueda, apuntando sus dardos al oficialismo en la definición del calendario electoral. La frase condensa el eje discursivo de la oposición: la necesidad de equilibrar la cancha. En un contexto donde el PJ se encamina a cumplir tres décadas en el poder, la discusión sobre la reforma electoral deja de ser sólo técnica y se vuelve —en su esencia— política. No se trata sólo de cómo se vota, sino de bajo qué condiciones se compite. Es el reclamo histórico de la oposición.

    Con este paquete de iniciativas, la oposición busca instalar la necesidad de cambios para redefinir las reglas del sistema local en medio del clima reformista de Milei. Y en ese terreno, el PJ no hará nada que sume un factor de riesgo para la reelección de LLaryora. La fuerte pulseada ya empezó y tiene como horizonte 2027.

  • Alejandra Ferrero denunció que el proyecto libertario que busca eliminar el cupo femenino es un retroceso

    Alejandra Ferrero denunció que el proyecto libertario que busca eliminar el cupo femenino es un retroceso

    En el marco del Día Internacional de la Mujer, la legisladora provincial Alejandra Ferrero se manifestó en contra del proyecto presentado por el diputado libertario Gregorio Hernández Maqueda, que propone suprimir el cupo femenino en la política. La dirigente sostuvo que la paridad sigue siendo una herramienta necesaria para garantizar la representación de las mujeres.

    En diálogo con Punto a Punto Radio, en el programa “Es por acá”, Ferrero dijo que no comparte la iniciativa y remarcó que las políticas de acción afirmativa fueron clave para corregir desigualdades históricas en el acceso de las mujeres a los espacios de poder. “Siempre nosotros hemos defendido la paridad, el cupo, porque creemos que fortalece la democracia representativa. No consideramos que sean privilegios, sino que garantiza oportunidades”, expresó.

    La legisladora afirmó que, la historia ha demostrado que sin estas reglas obligatorias la representación política fue profundamente desigual y las mujeres no tenían acceso a la toma de decisiones”, señaló.

    Ferrero también cuestionó la idea de que la paridad represente un beneficio injustificado. “No lo veo como que ya se cumplió un ciclo. Es una política pública de acción afirmativa que vino a corregir desigualdades estructurales que vienen hace décadas”, afirmó. En ese sentido, advirtió que “derogarla no mejora la democracia. Me parece que implica retroceder en estándares democráticos y en derechos que costaron muchísimo esfuerzo”, sostuvo.

    La dirigente también subrayó que “la decisión final sigue siendo del votante. Esto es una política de representación equilibrada, pero después cada dirigente demuestra su capacidad y su mérito”, explicó.

    Ferrero consideró además que todavía existen obstáculos para la participación plena de las mujeres en la política, especialmente en cargos ejecutivos y en ámbitos donde no rigen normas de paridad. “En los lugares donde no hay estas reglas, las mujeres no llegan. Si relajamos esta paridad volvemos para atrás”, advirtió.

    Por último, indicó que uno de los desafíos pendientes es la distribución de las tareas de cuidado, que muchas veces recae de forma desproporcionada sobre las mujeres. “La mujer sigue teniendo una sobrecarga tremenda. Las que hacemos política también tenemos la casa, los hijos y las responsabilidades familiares”. Y concluyó: “Las estructuras partidarias siguen siendo preferentemente masculinas y muchas veces no les gusta ser liderados por mujeres. Es una lucha cultural que todavía no está ganada”.

  • Gobierno de Córdoba impulsa la ‘Ley Joaquín’ para reforzar la protección y asistencia a víctimas de delitos

    Gobierno de Córdoba impulsa la ‘Ley Joaquín’ para reforzar la protección y asistencia a víctimas de delitos

    El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, remitió a la Legislatura de Córdoba un proyecto de ley que propone crear un Régimen Provincial de Protección de Víctimas de Delitos. La iniciativa, bautizada “Ley Joaquín”, pretende establecer estándares mínimos de trato, información, participación, asistencia, protección y reparación para quienes atraviesan un proceso penal.

    El proyecto busca ordenar y fortalecer la tutela de las víctimas dentro del sistema judicial. Según el texto, aunque el sistema penal prevé instancias de intervención para las víctimas, en la práctica persisten asimetrías de información, demoras, barreras de acceso y riesgos de revictimización. Por eso la propuesta fija un piso de protección común para todas las víctimas en la provincia sin alterar el debido proceso ni el equilibrio entre las partes.

    Desde el primer contacto con el sistema de justicia se pretende garantizar derechos como el trato digno, la privacidad y la prevención de la revictimización. También se contempla el acceso a información clara sobre el proceso penal, patrocinio jurídico —incluido gratuito y especializado cuando sea necesario—, y la posibilidad de participar en instancias clave del proceso.

    El régimen incluye asistencia médica, psicológica, social y jurídica gratuita y continua, así como medidas de protección urgentes ante situaciones de riesgo o intimidación y mecanismos de reparación integral del daño, ya sea por la vía penal o la civil. Además, incorpora el principio de debida diligencia, que obliga a las autoridades a actuar con celeridad para evitar que la intervención estatal agrave el daño sufrido.

    La iniciativa propone la creación del Observatorio de Víctimas de Delitos en el ámbito de la Legislatura. Este organismo estará integrado por representantes del Estado, organizaciones civiles y familiares de víctimas, y tendrá como función elaborar diagnósticos, recomendaciones y buenas prácticas para mejorar las políticas públicas de asistencia.

    Además, el Poder Ejecutivo deberá garantizar los recursos presupuestarios necesarios para su implementación mediante reasignaciones o previsiones específicas.