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  • El PJ Federal presentará el armado político anti Milei en Entre Ríos y suma adhesiones a la iniciativa para el 2027

    El PJ Federal presentará el armado político anti Milei en Entre Ríos y suma adhesiones a la iniciativa para el 2027

    Los legisladores del interior que

    Los legisladores y gobernadores que están empujando el armado anti Milei desde el peronismo del interior del país, tienen estipulado presentar en el mes de abril, probablemente en la primera quincena, el esquema político y un documento que detalle los primeros lineamientos del programa económico del espacio. El encuentro será en la provincia de Entre Ríos. La localidad apuntada es Concepción del Uruguay.

    En esa construcción están trabajando hace tiempo los legisladores Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel, Adán Bahl, Gustavo Bordet, Ernesto “Pipi” Alí, Emir Félix, Martín Pérez, Kelly Olmos, Sergio Dolce, Hilda “Beba” Soria y Gabriela Pedrali, entre otros, que se presentarán en el acto y dejarán a la luz su participación en esa iniciativa con base en el interior del país.

    En esa propuesta trabajan también Miguel Pichetto, Diego Bossio y Juan Manuel Olmos. Tres nombres propios que articulan, en diferentes ámbitos, la edificación de un proyecto político que tiene como objetivo, a mediano plazo, confluir en una gran PASO el año que viene, donde la oposición pueda contener a diversos sectores que están en la vereda de enfrente de Javier Milei.

    En una primera instancia, la intención es que los que aparezcan en escena sean todos los diputados y dirigentes que pertenecen al peronismo. Después se incluirían nombres propios como Emilio Monzó o Nicolás Massot, que viene haciendo su aporte en la edificación de la propuesta política y electoral.

    Michel, Quintela y Tolosa Paz

    La semana pasada, por ejemplo, Monzó se reunió, junto a Pichetto, con un grupo de legisladores que se distanciaron del bloque de La Libertad Avanza, y que tienen como figura de mayor renombre a Carlos Kikuchi, uno de los primeros armadores del proyecto de Milei, que antes del desembarco en la Casa Rosada se divorció del Presidente y su hermana.

    El gobernador del PJ que está más inmiscuido en esa construcción es el riojano Ricardo Quintela, que la semana pasada se reunión con un grupo de legisladores del interior en las oficinas de Tolosa Paz y que, un día después, le abrió las puertas de la provincia norteña a Eduardo “Wado” de Pedro, en una forma de hacer equilibrio entre las tribus y tratar, en simultáneo, de jugar un rol de articulador de voluntades entre tantas mini internas que afectan la identidad del proyecto justicialista nacional.

    En paralelo, el grupo de legisladores tiene en agenda tratar de empezar a acercar posiciones con el santiagueño Gerardo Zamora, actual senador nacional pero, al mismo tiempo, jefe político del Frente Cívico por Santiago del Estero, que hoy gobierna la provincia de la mano de Elías Suárez.

    El acto y el documento que están diseñando tendrán una mirada de fuerte autocrítica sobre la última gestión peronista, más allá de las marcadas diferencias con los modelos políticos y económicos de Mauricio Macri y Javier Milei, que aportaron su cuota a la situación actual del sistema productivo, uno de los temas centrales de la agenda que tiene ese espacio.

     Marcelo Lewandoski Miguel Pchetto,

    Este esquema tiene, como parte de la crítica sobre el pasado y el reconocimiento del presente, la intención de marcar que el equilibrio fiscal es innegociable a esta altura de la historia, pero que no comparten el camino que tomó Milei para intentar alcanzarlo. Será uno de los principales ejes del documento que se publicará el día del acto, texto que buscará empezar a moldear la identidad de una de las vertientes que tiene el peronismo.

    “Tenemos que construir algo distinto al 2019. Empezar por la base del proyecto. Por los acuerdos centrales sobre el déficit fiscal, la construcción de viviendas, las tarifas subsidiadas, los salarios y las dificultades que afrontan las economías regionales. No podemos agruparnos sin un sentido o solo por ganarle a Milei”, precisó a Infobae uno de los principales armadores del armado anti Milei.

    El grupo de legisladores trabaja en base a una discusión horizontal, ya que no hay candidatos a presidente marcados, como sí existe en el peronismo bonaerense, donde Axel Kicillof es claramente el principal nombre para pelear por la presidencia de la Nación. El PJ Federal visualiza una gran PASO en la que puedan poner un candidato que compita con el gobernador de la provincia de Buenos Aires. Un perfil con arraigo en el interior del país que contraste con la figura del economista.

  • Con Cristina Kirchner debilitada, otras tribus del peronismo aceleran los movimientos para discutir las decisiones de cara a 2027

    Con Cristina Kirchner debilitada, otras tribus del peronismo aceleran los movimientos para discutir las decisiones de cara a 2027


    Avanzado el primer trimestre del año, y con el Gobierno en alerta por la caída de la imagen de Javier Milei vinculada a la suba del desempleo y los presuntos casos de corrupción, los diferentes pedazos del peronismo empiezan a moverse para explorar posibles confluencias entre sectores distanciados y contrarrestar la idea de que al espacio, en crisis desde la derrota de 2023 y con discusiones por el liderazgo y la narrativa, le costará constituirse como alternativa.

    Con Cristina Kirchner detenida y desde noviembre con mayores restricciones para recibir visitas en su departamento de Constitución, y en la semana en la que declaró en la causa Cuadernos, referentes de otras tribus del peronismo encadenaron reuniones con la intención de adquirir un rol más preponderante en la etapa que se viene, desde sentarse en la mesa de decisiones para la construcción electoral de 2027 hasta participar del debate sobre los límites de la ampliación y más adelante la definición de las candidaturas.

    Con dos encuentros, uno en Buenos Aires y otro en La Rioja, el gobernador Ricardo Quintela volvió a mostrar su propósito de erigirse como un “articulador para unir piezas sueltas”, según explicaron desde esa provincia, un plan que había trazado cuando decidió desafiar a Cristina Kirchner en la conducción del PJ y no consiguió llegar a la elección interna por falta de avales. Hace unos meses recompuso la relación con la ex presidenta con una visita a San José 1111.

    “Hay que bajar los egoísmos y buscar que el proyecto sea más importante que los hombres, que las ideas sean las que se impongan frente a la ausencia de liderazgos. La idea es salir a caminar el país y sentarnos en la mesa de construcción del espacio político”, contaron cerca de Quintela, que la semana pasada se reunió con Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel y Gustavo Bordet, entre otros, y luego recibió a Wado de Pedro y Mariano Recalde, dos senadores vinculados a Cristina Kirchner.

    “Todos tienen que ser conscientes de que no sobra nadie y que ninguno va a poder imponer lo que quiere. La experiencia de lo que ya pasó tiene que servirnos”, advirtieron del lado del riojano. Esa sentencia o expresión de deseo sobre el menor predominio del sector liderado por la ex mandataria en el proceso que arranca se repite en otros campamentos.

    Una de las discusiones gira en torno al alcance del posible armado amplio para enfrentar al oficialismo el año próximo, luego de que Miguel Pichetto lo propusiera públicamente (puso como ejemplo el frente liderado por Lula da Silva en Brasil contra Jair Bolsonaro) tras reunirse con la ex mandataria. Más que por el espacio que integran Pichetto y Emilio Monzó, que se mostraron en La Plata con Carlos Kikuchi y otros ex libertarios, las diferencias afloran sobre mandatarios provinciales como Gustavo Sáenz, Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo, aliados de Milei en el Congreso.

    “Hay que armar una mesa amplia. El dedo acusador o el rifle sanitario, como dice Sergio (Massa), no es lo que está proyectando la mayoría del peronismo. Para adelante necesitás de los gobernadores, para resistir la eliminación de las PASO y para construir una alternativa mucho más amplia”, planteó uno de los asistentes a la charla con Quintela. Ese grupo planea para el mes próximo una presentación en Entre Ríos, con la perspectiva de que la posible confluencia gire alrededor de una serie de puntos programáticos.

    En la semana que pasó, a su vez, Axel Kicillof hizo dos movimientos para ratificar su intención de erigirse como una alternativa, con el lanzamiento del Centro de Estudios Derecho al Futuro y su primer acto fuera de la provincia de Buenos Aires, en la Ciudad, en el que también se pronunció a favor de un armado amplio: “Vamos a sumar a todos los que comprendan que estamos en la otra vereda de estas políticas económicas y de este proyecto de país que representa Milei”.

    Kicillof y Quintela podrían coincidir en la tradicional vigilia del 2 de abril en Río Grande, en homenaje a los caídos en Malvinas. Invitados por Gustavo Melella, el mandatario riojano ya confirmó que irá y el bonaerense lo definirá en los próximos días.

    Referentes que trabajan por la confluencia ponen en duda si La Cámpora -“no el cristinismo”, aclaran- avalará ese frente amplio con gobernadores que apoyan a Milei. Desde esa mirada el mapa del intento de recomponer los pedazos del peronismo lo conforman seis espacios: el liderado por Cristina Kirchner, el MDF de Kicillof, el Frente Renovador de Massa, los “federales” que se presentarán en Entre Ríos, los “provinciales” para aludir a los mandatarios del norte y el grupo de Pichetto y Monzó.

    En las próximas semanas seguirán los movimientos y las reuniones de cada espacio, también los encuentros cruzados y las señales en el Congreso -con proyectos compartidos-, aunque el ordenamiento concreto arrancaría en el segundo semestre, después del Mundial.

  • Una transición forzada. ¿Y si el plan no está funcionando?

    Una transición forzada. ¿Y si el plan no está funcionando?

    Una pequeña filtración empezó a horadar silenciosamente la monolítica empalizada que Javier Milei construyó en torno de su plan económico. Un sutil debate que empieza por indicadores de percepción social, pero que ahora se instaló en la cúpula del establishment y que está forzando una tímida conversación dentro del Gobierno. Incluso a pesar de las resistencias del propio presidente. ¿Y si no todo es un problema de tiempos y en realidad el plan no está funcionando? Como dice un cartel de la agrupación global Notes to Strangers que se vio en las calles de Buenos Aires: “Its not a long road, its endless crossroads(No es un camino largo, es una encrucijada interminable).

    Cartel de la agrupación Notes to Strangers
    Cartel de la agrupación Notes to Strangers

    Lo que empieza generar dudas es si alcanza con los permanentes retoques que se fueron introduciendo al programa económico, sobre todo en el plano monetario. Por primera vez comenzaron a emerger algunas dudas internas sobre el dinamismo del plan para generar reactivación antes de que el horizonte de inversión y consumo se diluya definitivamente. La convicción fiscalista del equipo económico se transforma en incertidumbre cuando el desafío tiene que ver con la capacidad de producción. No hay todavía un mensaje nítido que permita atravesar la dura transición de la reconversión.

    Y hay dos indicadores básicos que exponen esas tensiones. El primero surge de la relación inflación-actividad económica. Durante lo que va de la gestión de Milei la prioridad absoluta fue bajar la inflación. El precio a pagar fueron medidas que, se asumía, enfriarían la actividad, como los límites salariales o las subas en las tasas de interés. Pero ahora el Gobierno se encuentra con que se estancó la economía, pero tampoco pudo doblegar del todo una inflación que navega en el orden del 3% mensual.

    Luis Caputo en IAEF, donde admitió que "retrocedió" el proceso de desinflación
    Luis Caputo en IAEF, donde admitió que “retrocedió” el proceso de desinflación

    Por primera vez Luis Caputo admitió esta semana que el proceso de desinflación sufrió un “retroceso” y que no estaba cumpliendo con sus expectativas. El primer trimestre del año terminará con una suba de precios muy cercana a la proyección anual que se había hecho en el presupuesto. Estas complicaciones desgastan el corazón de la promesa libertaria.

    En el board de una importante cadena de supermercados quedaron sorprendidos por los números de febrero: les bajó 5% el volumen de ventas en comparación con el mismo mes de 2025. Ocurrió después de un enero con una retracción del 2%. Ese es un indicador claro de la merma en el consumo masivo, afectado por la escasez salarial y el impacto en el bolsillo de la suba de los servicios públicos.

    Pero además, esa misma empresa detectó señales más profundas de ese proceso en relevamientos cualitativos que realiza entre sus clientes. Los tickets de compra promedio son cada vez por menor valor y el consumo se orienta a alimentos ricos en hidratos de carbono. Crecen las ventas de productos como galletitas y alfajores, muestra de que hay un cambio en los hábitos alimenticios en detrimento de frutas, verduras y carne (cuyo precio subió 70% en un año, y es probable que continúe en alza por mayores exportaciones a EE.UU., y próximamente a Japón). Aumentaron los encuestados que admiten que se están salteando una comida diaria (en general el almuerzo), que compensan con una suerte de merienda de galletas y mate cocido. Es la resultante de una combinación de inflación resiliente e ingresos deprimidos.

    La compra en supermercados es por volúmenes cada vez más bajos
    La compra en supermercados es por volúmenes cada vez más bajosDaniel Basualdo

    El segundo indicador surge del cruce de dos datos de 2025 que se conocieron en los últimos días. Por un lado, un crecimiento del PBI anual de 4,4%, después de dos años consecutivos de caída. Pero al mismo tiempo, el Indec informó que el desempleo también subió el año pasado de 6,6% a 7,5%, el valor más alto tras la pandemia. Como la mejora de la producción estuvo focalizada en la minería, el campo y la intermediación financiera, no tuvo un correlato en términos laborales. Un amargo déjà vu de la época menemista: se puede crecer mientras aumenta el desempleo. Otro dilema para el modelo.

    “Sí, están preocupados, pero serenos. Ven que los datos no son los que esperaban y empezaron a evaluar qué ajustes deben hacer”, comentó un hombre de negocios que conversó con el staff económico. Incluso relatan que en una reunión con directivos de una empresa importante que le planteaban sus inquietudes, Caputo los desconcertó con una pregunta: “¿Qué se les ocurre hacer a ustedes? Traigan propuestas”. Quienes lo escuchaban se sorprendieron porque el ministro, siempre inflexible y hermético, parecía abrir una ventana para una interacción.

    Javier Milei y Viktor Orbán, ayer en Budapest
    Javier Milei y Viktor Orbán, ayer en Budapest

    En las últimas dos semanas hubo correcciones en la política monetaria. Empezaron a permitir mayor liquidez en el mercado, ajustaron algo las tasas de interés y los bancos comenzaron a mover un poco el crédito. Pero la conversación incipiente gira en torno de medidas más profundas para reanimar la economía, sin que derive en más inflación y sin afectar las líneas rojas de Milei. Está claro que el plan económico lo conduce Caputo, pero el Presidente interviene y frena las medidas que entiende que no van con su visión.

    Por eso el ministro muchas veces termina actuando como un equilibrista entre el diagnóstico técnico de su equipo y el dogma de Milei. Hay varios indicios de que así como en Economía se abrió un diálogo sobre los próximos pasos, en la quinta de Olivos rige una inflexibilidad total. Milei está en una etapa de irreductible autoconvencimiento de sus ideas, como le ocurre cada vez que se siente amenazado. Frente a él, Caputo parece un heterodoxo.

    El riesgo es que el mensaje del Gobierno empiece a quedar desfasado de la realidad, como les ocurrió a otras administraciones. En los estudios que hace mensualmente Mora Jozami, de la consultora Casa Tres, surge un dato que refleja a nivel social la misma inquietud que se empieza a filtrar en el Gobierno.

    Nivel de aprobación del Gobierno, según Casa Tres de Mora Jozami
    Nivel de aprobación del Gobierno, según Casa Tres de Mora Jozami

    Ante la pregunta “¿cree que el país está yendo en el camino correcto?”, en enero el 48% respondió en forma afirmativa, pero ya en marzo ese indicador descendió a 43%. Y después hay otro interrogante revelador: en enero el 43% respondió que “el Gobierno no tiene la capacidad para resolver los problemas”, pero dos meses después ese indicador aumentó a 48%. Se trata, en definitiva, de una señal de angostamiento de la paciencia, pero fundamentalmente de la confianza en las capacidades de la administración libertaria.

    Es quizás el indicador más sensible para seguir con atención, porque como señala el politólogo Carlos Gervasoni, “la gente vota mucho más en función de cómo ve la dirección del país que por su situación económica actual. Una persona que no la está pasando muy bien, pero que ve que el país está bien encauzado, muy probablemente pueda votar por el oficialismo”. Por eso es tan gravitante que, más allá de las penurias del presente, no haya dudas sobre la efectividad del rumbo.

    Gráfico de Poliarquía sobre la evaluación económica del país
    Gráfico de Poliarquía sobre la evaluación económica del país

    El último estudio de la consultora Poliarquía también detectó un descenso en las mediciones de expectativas económicas. Por ejemplo, la evaluación negativa de la situación actual del país alcanzó el 47%, 10 puntos más que el mes anterior. Algo similar ocurrió con el índice de “optimismo ciudadano”­­­­­­, que cayó 11% en marzo, y con la valoración negativa de la situación macroeconómica, que subió 7 puntos para alcanzar el 48%.

    A pesar de todos estos datos, hay un indicador que no sufre el mismo deterioro: la aprobación de la gestión de Milei se mantiene estable en el 51%. Se trata de una anomalía absoluta, que revela la naturaleza particular del fenómeno Milei. Nunca ocurrió que un presidente con los actuales índices económicos se mantenga indemne. Probablemente exprese más a una sociedad que sigue aferrada a la esperanza de un cambio virtuoso. El fracaso de Milei significaría el fin de la ilusión, y mientras no haya un proyecto alternativo convincente, la gente mantendrá la fe para no hundirse en el vacío de un futuro sin expectativas.

    El comité de bienvenida

    Fue otra semana muy dura para el Gobierno. La doble pinza entre las revelaciones de $LIBRA y el pantano del que no puede salir Manuel Adorni, paralizaron otra vez a la Casa Rosada. Marzo quedó consumido por una agenda muy negativa, que expuso una vez más las dificultades para gerenciar las crisis.

    Las nuevas filtraciones del escándalo cripto dejaron margen para dos interpretaciones. Una, retrospectiva, quedó inmortalizada en los videos y mensajes que salieron del celular del lobista Mauricio Novelli, en los cuales quedan expuestos los vínculos que tenía con Milei y su hermana Karina antes de que llegaran al Gobierno. La humildad de los videos entre los tres, los supuestos pagos por servicios de influencer, las charlas rentadas, todo parecía formar parte de un mecanismo precario de sobrevivientes tratando de capitalizar la fama de Milei. Es un retrato vivo de la precuela de $LIBRA, que permite entender qué pudo haber pasado después.

    Copy of Un Zoom de Milei y Karina con Novelli, en abril de 2021
    Copy of Un Zoom de Milei y Karina con Novelli, en abril de 2021

    Ese armado de subsistencia de pronto se encontró en la cúspide del poder, con la posibilidad de potenciar ingresos y socios, pero con la imprudencia y los descuidos que regían en la etapa anterior. Como si no hubiese habido nadie en condiciones de filtrar esa dinámica para hacerles ver que ya en la Presidencia ese juego necesitaba otras reglas. Es cierto que el tema socialmente no impacta tanto porque el mundo cripto es muy complejo y porque en el fondo la gente no percibe que el dinero ganado o perdido allí saliera de su bolsillo. Pero el silencio que se impuso la Casa Rosada sobre el tema empieza a resultar insuficiente como estrategia.

    La segunda interpretación es judicial, abonada incluso dentro del propio Gobierno, sostiene que la filtración del contenido del celular de Novelli pudo haberse tratado de una vendetta del “comité de bienvenida” de Comodoro Py. Esta hipótesis apuntaría al juez Marcelo Martínez de Giorgi, a cargo de la causa $LIBRA (aunque la investigación la lleva el fiscal Eduardo Taiano), quien integra el sector de tribunales ligado a Ariel Lijo y al espía Antonio Stiuso, que se referencia en Santiago Caputo.

    Mauricio Novelli y el influencer derechista Dannan
    Mauricio Novelli y el influencer derechista Dannan

    Este grupo, que auspiciaba la llegada de Guillermo Montenegro al Ministerio de Justicia, fue el gran derrotado con el arribo de Juan Bautista Mahiques y estaría mostrando el poder de respuesta que conserva. “Resulta paradójico que ocurra justo una semana después de la llegada del nuevo ministro. Me parece que allí hubo un mensaje. Además demostraría que tan mal no lo estábamos haciendo, porque el caso $LIBRA estaba contenido y ahora se desató con fuerza”, relata un concurrente de ese equipo.

    Lijo, que ya tramita la sensible causa de Andis, ahora también está a cargo de investigar cómo se pagó el viaje de Adorni a Punta del Este. Es imposible no mirar lo que ocurra allí sin el prisma distorsivo de la susceptibilidad. El jefe de Gabinete quedó atrapado en un vuelo menor por no poder explicar en forma convincente cómo se pagó el chárter. Pero el problema es que ese video maldito de él subiendo al avión con su familia podría haber expuesto algo más: un estándar de vida que se elevó con gracia desde su llegada al poder.

    Los jueces Ariel Lijo y Marcelo Martínez de Giorgi
    Los jueces Ariel Lijo y Marcelo Martínez de Giorgi

    Quienes vieron esta semana al jefe de Gabinete lo notaron visiblemente abrumado por la situación, en particular porque no está acostumbrado y porque también involucró a su familia. Es la primera vez que está sometido a semejante presión. El caso no sólo caló socialmente, sino que descolocó a la militancia digital libertaria, que hizo silencio ante la incomodidad del caso.

    “No nos podemos plantar como otras veces. Nos dicen que lo protejamos, pero es difícil. Hay una disociación entre los que están arriba y los que estamos abajo. Lo que pasó no gustó entre los sectores jóvenes más activos que tenemos”, grafica un referente libertario en el ecosistema de las ­redes.

    Gabinete Nacional antes de partir hacia el Congreso de la Nación a escuchar las palabras del Presidente Javier Milei
    Gabinete Nacional antes de partir hacia el Congreso de la Nación a escuchar las palabras del Presidente Javier Milei@madorni

    Adorni cuenta con el aval completo de los Milei, por lo cual hoy luce improbable que deje su cargo, excepto que se trate de una decisión personal. Sin embargo, la falta de una estrategia comunicacional le está generando un daño grave, porque frente a la adversidad dentro del Gobierno se impuso la lógica del silencio. Insólitamente cuando el lunes se reunió la mesa política, no se debatió el tema. Ese nucleamiento al que concurren cada vez más integrantes (Karina, Adorni, Caputo, los Menem, Diego Santilli, Patricia Bullrich e invitados), empieza a transformarse en una charla de té sin efectos reales.

    Al hablar en televisión Adorni apuntó implícitamente contra Santiago Caputo y su manejo de la SIDE al decir que la filtración del video surgió “puertas adentro”. Después la identificación de una gremialista como la autora de la grabación buscó disipar la tensión. Pero quedó flotando en el aire un nuevo intento por generar sospechas sobre la agencia de inteligencia.

    Nahuel Gallo en viaje hacia la Argentina
    Nahuel Gallo en viaje hacia la ArgentinaX Pablo Toviggino

    Es parte de la ofensiva de un sector del karinismo para quitarle al asesor el control del espionaje. Pero de fondo hay un problema mayor, que es que la información que se reúne en la SIDE no fluye con naturalidad. Y un caso lo refleja como ningún otro: el del gendarme Nahuel Gallo. Contrariamente a lo que se creía, el Gobierno recibió un informe de inteligencia del organismo que anticipaba 40 días antes que sería liberado. También sabía que el gobierno de Venezuela nunca se lo entregaría a Milei, razón por la cual Cancillería resolvió mantener el reclamo por las vías oficiales.

    Todo el trámite estuvo a cargo del oscuro abogado Franco Bindi, la pareja de la diputada Marcela Pagano, quien mantiene un vínculo personal con Delcy Rodríguez, la presidenta a cargo de Venezuela. La aparición de la AFA para aportar el vuelo de repatriación fue meramente instrumental. Si tenía esa información, ¿no debió el Gobierno haber activado otro tipo de estrategia para no emerger completamente fuera de registro, dos horas antes de que Milei hablara ante la Asamblea Legislativa? Hay muchos que atribuyen el incordio a la interna eterna.

    Javier Milei y Santiago Caputo
    Javier Milei y Santiago CaputoAlfredo Sábat

    Quienes conocen a la hermana presidencial, aseguran que no le perdona a Caputo su desplante público el día de la asunción de Mahiques. Ella le retribuyó el miércoles al no aplaudirlo. Chiquilinadas. “Karina espera un gesto de Santiago, hasta algo afectivo diría. Si una vez me dijo: ‘No me saludó ni para las fiestas de fin de año’”, relata un hombre al tanto de los vaivenes de esa relación. Pero Caputo le profesa una baja consideración intelectual y todo el tiempo le hace ver que su vínculo es con Javier. El problema ahora es que lo que él acuerda con Milei es de cumplimiento cada vez más relativo.

    De la SIDE partirá en los próximos meses Diego Kravetz, en los papeles el número 2 del organismo. Se irá para disputar la intendencia de Lanús el año próximo. Esa premura se corresponde con la percepción generalizada de que nuevamente Axel Kicillof desdoblaría las elecciones bonaerenses, por presión de los intendentes, tanto los propios como los más cercanos a La Cámpora. Con el argumento de que la logística de las elecciones concurrentes es muy compleja, los barones quieren escindir su suerte de la disputa nacional. El problema es que esta vez al gobernador no le convendría para sus aspiraciones presidenciales.

    Encuentro del Consejo Nacional del Pro. Mauricio Macri durante su discurso
    Encuentro del Consejo Nacional del Pro. Mauricio Macri durante su discursoSoledad Aznarez

    Las penurias del Gobierno, y la convicción de que el calendario electoral se adelantará en la mayoría de las provincias, activó en los últimos días a diferentes sectores de la oposición. Mauricio Macri volvió con globos amarillos para reafirmar lo que queda de Pro, Miguel Pichetto y Emilio Monzó anduvieron de recorridas y fotos, y un grupo de referentes peronistas empezaron a levantar el perfil para articular una “Alternativa Nacional”, léase una corriente peronista federal no kirchnerista.

    Gustavo Bordet, Guillermo Michel, Ricardo Quintela y Victoria Tolosa Paz, entre otros dirigentes peronistas
    Gustavo Bordet, Guillermo Michel, Ricardo Quintela y Victoria Tolosa Paz, entre otros dirigentes peronistas

    Allí los convocantes son Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel y Juan Manuel Olmos. Detrás circula la sombra de Sergio Massa. Si bien hay nexos con Kicillof, por ahora no es parte de la movida porque todavía no confían en su deskirchnerización. Son los primeros movimientos de una oposición que se despereza tras más de dos años de desconcierto.

    Intuyen que el cuadro social se agravará y que tendrán una oportunidad. Saben que lo que define la partida es el éxito o el fracaso del programa económico de Milei. Ese plan con el que convenció a la sociedad argentina, pero que ahora quedó envuelto en interrogantes.

  • El peronismo activa reuniones y busca articular una alternativa frente al Gobierno

    El peronismo activa reuniones y busca articular una alternativa frente al Gobierno

    Con encuentros en La Plata y entre dirigentes nacionales, distintos sectores avanzan en la reorganización del espacio y el armado político hacia 2027.

    El peronismo comenzó a mover piezas con una serie de reuniones que reflejan intentos de articulación en distintos niveles, en medio de un escenario atravesado por la necesidad de reconfigurar una alternativa política.

    Uno de los encuentros se realizó en La Plata, donde Miguel Ángel Pichetto y Emilio Monzó avanzaron con su armado federal y se reunieron con el bloque Unión y Libertad, referenciado en Carlos Kikuchi. La reunión incluyó a legisladores bonaerenses y formó parte de una agenda que también contempla acercamientos al entorno del gobernador Axel Kicillof.

    El encuentro en territorio bonaerense expuso la intención de construir una alternativa con anclaje provincial, articulando sectores que incluyen peronismo, ex Juntos por el Cambio y dirigentes con pasado reciente en el espacio libertario. La movida apunta a generar volumen político en el distrito clave del país.

    PCHETTO MONZO KIKUCHI

    Reuniones y reordenamiento: el peronismo activa su armado para enfrentar a Milei

    En paralelo, otro grupo de dirigentes del peronismo mantuvo una reunión con eje en la situación económica y social de las provincias. Participaron Ricardo Quintela, Guillermo Michel, Gustavo Bordet, Victoria Tolosa Paz y Kelly Olmos, junto a legisladores nacionales.

    Tras el encuentro, Quintela expresó que la reunión tuvo como objetivo analizar “los desafíos de 2026” y advirtió sobre el impacto del ajuste en las economías regionales. Según planteó, la situación en las provincias muestra caída de la producción, el empleo y un deterioro en las condiciones de vida.

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    Los dirigentes coincidieron en cuestionar el rumbo económico del Gobierno y plantearon la necesidad de construir una alternativa basada en el desarrollo productivo. En ese sentido, remarcaron la importancia de impulsar políticas que fortalezcan la industria y promuevan un crecimiento con inclusión.

    El encuentro también dejó como señal la intención de ampliar la convocatoria a otros sectores. “Es tiempo de construir una alternativa nacional”, señalaron, con la idea de articular a distintos espacios que compartan una agenda vinculada al trabajo y la producción.

    Ambas reuniones muestran un peronismo en proceso de reorganización, con múltiples actores que buscan recuperar iniciativa política en un escenario fragmentado. Aunque todavía sin definiciones electorales concretas, los encuentros funcionan como primeros pasos en la construcción de un esquema común.

    Con miradas diversas y estrategias aún en desarrollo, el denominador común es la necesidad de estructurar una oposición con mayor volumen frente al oficialismo. En ese camino, la coordinación entre sectores aparece como uno de los principales desafíos hacia los próximos años.

  • Elecciones 2027: el fenómeno outsider entró en fase de sobreproducción en un intento de replicar la hazaña de Javier Milei

    Elecciones 2027: el fenómeno outsider entró en fase de sobreproducción en un intento de replicar la hazaña de Javier Milei

    El fenómeno que llevó al libertario al poder empieza a mostrar límites. Nuevos actores buscan capitalizar la lógica antisistema mientras el PRO intenta reordenarse sin un candidato claro.

    El fenómeno outsider entró en fase de sobreproducción. Lo que en 2023 fue una anomalía política empieza a convertirse en estrategia explícita. De cara a 2027, sectores de la oposición y antiguos aliados del oficialismo comenzaron a explorar la construcción de candidaturas por fuera del sistema tradicional, en un intento por replicar el camino que llevó a Javier Milei a la Casa Rosada.

    La lógica no es nueva, pero sí su masificación. Distintos espacios políticos coinciden en que competir contra Milei dentro de las reglas clásicas tiene pocas chances de éxito. La respuesta, entonces, es adoptar su misma lógica, aunque eso implique una paradoja evidente: cuanto más se multiplica el “outsider”, menos disruptivo resulta. En el Gobierno son consientes de esto y, ante una consulta de Ámbito, le bajaron el precio a los nombres propios que empiezan a sonar en el escenario político,

    Un importante miembro del Gobierno lo resumió de la siguiente manera: “si todos son outsiders, nadie lo es“. La idea sintetiza un cambio de clima político donde la novedad pierde valor como activo diferencial y obliga a repensar las estrategias electorales, algo que de hecho ya está en carpeta con la eliminación de las PASO.

    Javier Milei Karina Milei

    Harold Cunningham/World Economic / DPA

    El propio Milei ya no ocupa el lugar de anomalía que lo definió en sus inicios. Su figura, que irrumpió como ajena al sistema, hoy forma parte central del mismo, con un liderazgo que incluso trascendió el plano local y se inscribe en una corriente internacional de derechas que también apostaron por perfiles disruptivos, y muestran creciente interés en saber cómo el Presidente mantiene índices positivos de imagen pese al ajuste que propone su gobierno.

    Ese corrimiento genera un efecto inmediato: la competencia ya no es entre “casta” y “anti-casta”, sino entre distintos grados de outsiderismo. En ese terreno, la diferenciación se vuelve más difusa y obliga a construir volumen político más allá del impacto inicial.

    Ese movimiento no es aislado. Forma parte de una tendencia más amplia donde distintos sectores evalúan incorporar figuras externas como forma de renovar la oferta electoral. Sin embargo, esa estrategia también tiene límites: el outsider funciona mejor como excepción que como norma.

    Fábrica de outsiders: la oposición copia a Milei y cambia las reglas para 2027

    En paralelo, empiezan a emerger figuras que buscan posicionarse en ese nuevo ecosistema. Algunos nombres provienen del mundo empresarial, otros del universo social o religioso, en una combinación que refleja la pérdida de centralidad de los partidos como canal exclusivo de representación.

    Uno de los casos que comenzó a circular es el de Dante Gebel, un evangelista radicado en Miami que en los últimos meses incrementó su visibilidad en Argentina a través de donaciones y acciones públicas. Su aparición -virtual, porque en la práctica no participó del acto lanzamiento de su espacio- responde a una lógica cada vez más frecuente: construir capital político desde afuera del sistema antes de formalizar una candidatura. En su armado conviven libertarios exiliados, peronistas desencantados y algunos personajes mediáticos.

    Mientras tanto, el PRO intenta resolver su propia encrucijada. La cumbre encabezada por Mauricio Macri en Parque Norte dejó en evidencia la intención de ordenar el espacio, pero también la dificultad para definir un liderazgo competitivo. La falta de un candidato claro convive con la tentación de buscar perfiles por fuera de la política tradicional, una idea que el propio Macri exploró sin resultados concretos con Marcos Galperín o Jorge Brito. La encrucijada para el expresidente es grande. Si se acopla a La Libertad Avanza de forma definitiva, perdería su electorado de base.

    MAURICIO MACRI

    En el medio, proliferan las reuniones de dirigentes del peronismo con objetivos difusos. En La Plata, Miguel Ángel Pichetto y Emilio Monzó avanzaron con su armado federal al reunirse con el bloque Unión y Libertad, encabezado por Carlos Kikuchi, ex armador político de Javier Milei. Del encuentro participaron también los senadores Sergio Vargas y Paola Ventura, el diputado Martín Rozas y la diputada Silvina Vaccarezza, en una mesa que combinó exlibertarios, peronistas y sectores vinculados al radicalismo. En paralelo, otro sector del peronismo mantuvo su propia instancia de articulación con la participación de Ricardo Quintela, Guillermo Michel, Gustavo Bordet, Kelly Olmos y Victoria Tolosa Paz, entre otros.

    De cara a 2027, el desafío ya no será irrumpir sino diferenciarse en un escenario saturado de figuras que buscan ocupar ese lugar. La proliferación de outsiders redefine las reglas de competencia y corre el eje desde la novedad hacia la capacidad de construir volumen político, sostener liderazgo y ofrecer resultados.

  • Ante el avance del Gobierno en el Congreso, la oposición dura apunta a armar un nuevo frente anti Milei

    Ante el avance del Gobierno en el Congreso, la oposición dura apunta a armar un nuevo frente anti Milei


    En un momento de desconcierto en el arco opositor, con un escenario favorable al Gobierno en el Congreso y el peronismo complicado con internas y fugas, la visita de Miguel Pichetto a Cristina Kirchner abrió una discusión pública sobre el posible armado de un frente amplio para enfrentar a Javier Milei, incluso con parte del radicalismo y el PRO distanciado de los libertarios. El eventual reagrupamiento podría tener impacto en el ámbito parlamentario, aunque en lo inmediato no alteraría el predominio oficialista.

    El balance positivo para La Libertad Avanza en los debates en extraordinarias, en especial con la sanción de la reforma laboral, sumado al desprendimiento de tres senadores peronistas alineados con gobernadores aliados a la Casa Rosada, implicó otro golpe al espacio de la oposición más dura. Le siguieron los ataques de Milei al kirchnerismo en la Asamblea Legislativa, aunque en ese caso el peronismo buscó sacar provecho al considerarlo un síntoma de la supuesta debilidad del Presidente, reflejada en la necesidad de seguir subiendo al ring al peronismo.

    “Siempre tenemos discusión y quilombo cuando no estamos en el poder. Lo que nos agrupa es la realidad. La mayoría de la gente está destruida y eso va a ir fortaleciendo al peronismo o en realidad al campo popular”, aseguró un dirigente con vínculo frecuente con Cristina Kirchner. La aclaración del final no fue casual: como Axel Kicillof, acaso en una de las pocas coincidencias en este tiempo entre el gobernador y el sector de la ex presidenta, la proyección del armado -bien verde todavía, a esta altura ni siquiera embrionario- apunta a que no sólo incluya a un espectro más amplio del PJ sino a otros espacios opositores a Milei.

    Luego del reencuentro con la ex mandataria en el departamento de San José 1111, donde cumple la prisión domiciliaria, Pichetto contó que le transmitió “la necesidad de construir un frente nacional” lo más amplio posible. “Algo parecido a lo que construyó Lula para enfrentar a Bolsonaro, con todos los partidos democráticos del centro nacional que puedan confluir en un programa, que tiene que ser capitalista y productivo. Nada de un esquema viejo e intervencionista”, diferenció en el streaming Gelatina.

    Es con todos. Yo no hago exclusiones y tampoco tengo prejuicios. Estoy dispuesto a caminar el país y a tratar de hacer un aporte. No con el sentido de que quiero ser el candidato”, completó el diputado de Encuentro Federal, que no hablaba con Cristina Kirchner desde hacía más de diez años. En el Congreso, el proyecto para aliviar el endeudamiento de las familias presentado por Guillermo Michel y Victoria Tolosa Paz (Unión por la Patria), la cordobesa Natalia de la Sota, Nicolás Massot y el propio Pichetto había dado un indicio en esa dirección.

    A su vez, Michel, Tolosa Paz y otros diputados como Kelly Olmos y Gustavo Bordet se reunieron la semana pasada con Diego Bossio y Martín Rapetti, fundadores de la consultora Equilibra, para analizar un informe sobre el empleo y “discutir el programa económico que viene”, en un intento de “reconstruir un relato económico propio” en un contexto político adverso. “Lo fiscal es necesario, pero no suficiente. Sin política productiva, sin estrategia de desarrollo y sin un proyecto que ponga al trabajo en el centro, el ajuste se vuelve un fin en sí mismo”, advirtieron.

    “Estamos en una construcción de centro, basada en el peronismo federal no kirchnerista, de las provincias y Buenos Aires, y algunos sectores del radicalismo y el PRO, ligados a los gobernadores”, amplió un dirigente cercano al ex senador por Río Negro, convencido de que en el próximo turno electoral no habrá lugar para la avenida o la callecita del medio. “Si vamos a una elección de tres partes, y tenemos que enfrentar a los dos extremos, el desafío es imposible. Entonces la táctica es enfrentar a uno y ganarle en unas PASO, que sería el kirchnerismo, y en segunda instancia a La Libertad Avanza”, señaló.

    En el kirchnerismo comparten la idea de explorar un armado opositor a Milei bien abarcativo. “El peronismo es frentista, desde su génesis. Hasta ahora el único candidato es Axel. ¿Puede haber más? Sí, para que se defina en unas PASO si el oficialismo no las elimina o por acuerdo. Un frente con todos los que vean que este Gobierno es una catástrofe”, proyectó un dirigente con acceso a San José 1111.

    En esa sintonía se pronunció públicamente la senadora Juliana Di Tullio, de las más cercanas a la ex presidenta, con el foco en una parte del radicalismo. “Hay radicales que son gorilas, más antiperonistas que cualquier cosa. Pero hay otros que todavía tienen ese origen popular, democrático, que son primos. A esos hay que ir a buscarlos”, propuso también en Gelatina.

    “En términos generales es lo que dice Axel desde hace dos años”, marcaron la coincidencia en La Plata. Kicillof ratificó sus aspiraciones de erigirse como alternativa a Milei en su discurso para abrir las sesiones ordinarias de la Legislatura bonaerense, al día siguiente de Milei, en el que confrontó con el Presidente y explicitó su propósito de articular una opción nacional.

    “Este movimiento nació desde el peronismo, pero tenemos claro que no alcanza solo con el peronismo ni con la provincia de Buenos Aires”, había dicho en diciembre en un acto en Ensenada, en el que llamó a construir “sin sectarismos, sin dejar de hablar con los que piensan diferente”. Referentes del sector liderado por Kicillof leyeron la reunión de Cristina Kirchner con Pichetto en parte en clave interna, y recordaron las críticas recurrentes del diputado al gobernador bonaerense.

  • A todo o nada contra las PASO, aportes electorales con ideología y Milei quiere el voto de Cambiemos

    A todo o nada contra las PASO, aportes electorales con ideología y Milei quiere el voto de Cambiemos


    Glaciares congelaron el Congreso

    El destino de las reformas es siempre resbaladizo. La mayoría de ellas suele volverse en contra de quienes las crearon, como pasó con las mismas PASO. Debutaron con el extraordinario éxito de Cristina en 2011, pero sepultaron al peronismo en 2015. El Gobierno igual amenaza al Congreso con más reformas. En su discurso Milei prometió que irán 90 proyectos: 10 por cada uno de los 9 meses del año legislativo.

    Quizás ahora logren aprobar que los jueces usen toga, outfit que el renunciado Cúneo Libarona llegó a justificar en la primera versión de la desatinada ley de Bases, recordando que en la Suprema Corte había desde hace mucho tiempo un perchero para colgarlas. Con esos proyectos, alardeó Milei, quedará diseñada “la arquitectura institucional de la Nueva Argentina”.

    La oposición retruca con que el Gobierno necesita mantener el Congreso abierto para que no se hable de la economía. El debate de la ley de glaciares, sin embargo, congeló la actividad legislativa. Permitió que se entreguen los diputados y senadores a viajar por el mundo, al menos donde el espacio aéreo no está contaminado por el clima de guerra. Mandó el debate a audiencias y comisiones que dilatan la reapertura de las sesiones.

    Tentaciones autoritarias

    La política es el territorio de la ironía, como lo prueba el argumento que dio Milei ante el Congreso para justificar la reforma. “Necesitamos reformar integralmente nuestro sistema electoral, para que los representantes sean responsables ante sus representados”, argumentó. No era el más indicado para dar clase de legitimidad de representación.

    Sus elencos se alimentan del transfuguismo político, donde dirigentes que fueron votados como oposición se lucen como oficialismo. En su gabinete seis de los nueve ministros han sido funcionarios o punteros del PRO (Monteoliva, Mahiques, Caputo, Santilli, Sturzenegger y Quirno). Toquetear el reglamento electoral es un ardid de las administraciones autoritarias.

    Ya desde el primer Perón se ensayaron reformas para consolidar el poder. Reformó la Constitución, tuvo reelección y modificó las normas electorales en su favor -elección uninominal de los diputados (el sueño confesado de Santiago Caputo, víctima de una sobredosis de Netflix)-. Las elecciones de 1951, encima, se hicieron bajo el estado de sitio.

    Matar las PASO, innegociable

    El menú de reformas incluye una sola que es innegociable: la abolición o suspensión de las PASO. Sin PASO y con boleta única, los partidos no reciben subvención para impresión. Ese dinero es el que alienta la tarea de los partidos. Además, en particular para el peronismo, la distribución de boletas ha sido un método de campaña refinado que el peronismo se atribuye como una clave de su éxito en los grandes distritos.

    Sin boleta, no hay nada que distribuir ni pretexto para movilizar la calle. El gran recurso del Gobierno para ganar ha sido desmovilizar al peronismo del interior, que se quedó en casa en 2023 y miró por TV cómo Massa y el peronismo del AMBA eran derrotados.

    En el menú de reformas que el Gobierno filtra, se incluye la eliminación de los espacios en los medios audiovisuales. Este recurso ha ido perdiendo utilidad. En las elecciones de 2025, al menos en el orden nacional, no atrajo la atención como antes, cuando agobiaba al público.

    Cuando se les piden explicaciones a los funcionarios, citan un recurso contra la ley de imponer los avisos gratuitos a los medios que ha llegado a la Suprema Corte. Lo presentó el grupo América y puede ser el golpe final a los espacios gratis. La compensación de esa carencia se traslada, siempre en el menú oficial, al mercado.

    Sin financiamiento oficial y levantando los techos del financiamiento privado se busca beneficiar la relación entre los partidos y sectores empresarios, que siempre ha sido importante para todos los partidos.

    Un consenso de los expertos dice que el financiamiento estatal favorece a las izquierdas y el financiamiento privado favorece a las derechas. Pero no está probado que en la Argentina los mecanismos legales modifiquen la tendencia del voto.

    Consuelo: todos votan siempre igual

    Ni la Boleta Única ni la suspensión de PASO lograron modificar las tendencias históricas del voto. En 2025 el oficialismo repitió el porcentaje de la coalición del no peronismo, que circuló hasta 2023 en Cambiemos. Milei sacó los votos de Macri. El peronismo retuvo 33,7% de los votos, algo menos de lo que sacó Massa a presidente en la primera vuelta del 2023.

    Sin PASO o con PASO, con sábana o boleta única, los resultados dan más o menos lo mismo. La política, después de todo, se resuelve en una democracia con la representación. Lo que hace falta es que los dirigentes sepan representar a sus votantes. La crisis de las dos coaliciones -del peronismo y del no peronismo- en 2023 disparó el balotaje que lo hizo presidente a Milei.

    El desafío para el 2027 es que el mileísmo asegure el apoyo del votante promedio de lo que fue Cambiemos. En 2025 lo logró. El peronismo descabezado trabaja sobre ese electorado de casi 34 puntos, que lo votó en 2025 en el peor momento del partido.

    El oficialismo salió a buscar el apoyo de los gobernadores, en especial del peronismo no K y de otros partidos. Lo obtuvo para la serie de victorias legislativas en las sesiones extraordinarias de este verano. Premió a algunos de ellos invitándolos a una semana de promoción del país en Nueva York.

    Despolarizar y tirar al centro

    El Gobierno necesita tenerlos agarrados y contentos porque del otro lado ya hay competencia para capturar a esos sectores no K para un formato renovado del centro moderado. Es el proyecto de Miguel Pichetto y otros: formar un Frente Nacional con el peronismo no K y ampliarlo a otros sectores del centro no peronista que se animen a montar una polarización con el mileísmo en 2027.

    Este armado imagina que haya una PASO entre ese centro ampliado, hoy llamado Frente Nacional en los papeles de sus estrategas, para competir con el peronismo de Axel Kicillof, al que creen encapsulado en un discurso viejo y que se dirige más a los dirigentes del peronismo que al electorado del interior.

    Este intento marcará la política de los próximos meses. Pichetto y Emilio Monzó -uno de los constructores de Juntos por el Cambio en 2015- imaginan una primera manifestación pública en abril, con dirigentes de todo el país. Como para localizar voluntades, buscan actividades con peronistas críticos de la conducción de Cristina y que necesitan encontrar alguna apertura que les dé un futuro lejos del axelismo y también del cristinismo de tobillera.

    El jueves de esta semana un grupo que integran Miguel Pichetto, Guillermo Michel, Nicolás Massot y otros, visitará Expoagro en San Nicolás. Monzó estará este lunes, como adelantado, en la cena inaugural. Pichetto, aficionado a los gestos estridentes como visitar a Cristina y hacer actos con Guillermo Moreno, hará una visita a Siderca, en Campana. Una manera de meterle el dedo en la oreja a Milei, enojado con los dirigentes del grupo Techint.

    2027: la sombra de la deuda

    Este grupo se reunió esta semana en el Congreso con dos economistas de la consultora Equilibra, Martín Rapetti y Diego Bossio, para escuchar una exposición sobre la coyuntura. La conclusión es ya su lema de campaña: lo fiscal es necesario, pero no suficiente.

    Rapetti comparó los primeros 28 meses con los de tres experiencias de estabilización: el Plan Austral, la convertibilidad impulsada por Domingo Cavallo en los años noventa y el programa actual de Milei. Planteó que los tres planes lograron en su arranque cierto ordenamiento nominal y alivio inflacionario, pero enfrentaron tensiones crecientes en el frente cambiario y externo a medida que avanzaban los meses.

    El fantasma de este ciclo es, según uno de los cuadros que mostraron, el peso de los vencimientos de deuda del año que viene. Las elecciones se harán en un clima apurado por la necesidad de pagar, en total, USD 18.800 millones. ¿Cuál Trump estará en ese momento para auxiliar al Gobierno?

    Tampoco ese punto será tan importante porque el resultado de 2025 repitió tendencias anteriores, y quizá la ayuda de los EE. UU. fue más un golpe psicológico que un impacto en el resultado electoral, que hubiera sido el mismo sin ese auxilio.

    La crítica del grupo que integraban, entre otros, Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz, Gustavo Bordet, Kelly Olmos, Ernesto Pipi Alí y Marianela Marclay, fue a la pobrización del empleo. Recordaron la chanza de Robert Reich, que era ministro de Trabajo de Bill Clinton, momento cuando se creaban 200 mil puestos de trabajo por mes. Lo importante es también lo que se paga. Reich contó que un hombre que lo paró en la calle lo felicitó: “Claro, señor ministro, muchos trabajos nuevos. Ya tengo tres para llegar a fin de mes”.

    La nostalgia no es una estrategia

    Los radicales en recuperación del tsunami Lousteau-De Loredo eligieron para mostrarse la sede porteña del Comité Nacional. Será en un homenaje a Raúl Alfonsín al cumplirse 99 años de su nacimiento, y a los diputados nacionales de la UCR que ingresaron a la cámara en 1983.

    Habrá recuento de filas y estarán tres supérstites de la primavera alfonsinista: Marcelo Stubrin, que fue vicepresidente del bloque que presidía César Jaroslavsky; Jesús Rodríguez, que era el diputado más joven en ingresar al Congreso; y Juan Manuel Casella, que era el más viejo.

    La emergencia de la marca UCR es más grave que la del peronismo. El partido ha sido desalojado del palacio del Congreso. Después de las elecciones quedaron sólo 6 diputados. Los otros se fueron a bloques ajenos. La oficina que fue de Jaroslavsky -como lo indica una placa en la puerta- en el segundo piso del palacio se la quedó Gabriel Bornoroni, presidente del bloque de La Libertad Avanza.

    La UCR la tuvo durante 40 años. Cuando Mario Negri presidía el bloque, hasta 2023, llegó a tener 44 diputados. Los 6 que quedaron (los preside Pamela Verasay) fueron enviados un edificio anexo en la avenida Rivadavia, en el conurbano legislativo. También perdieron las oficinas del 5° piso del anexo. Allí se instaló también LLA y removió la placa que le daba el nombre de Ricardo Balbín.

    Jesús llegará al acto después de un viaje a Guatemala en donde participó de unas jornadas organizadas por el PNUD (Agencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo) junto a estrellas de la región como Carlos Ominami, ex ministro del primer gobierno de la transición en Chile, el escritor Jorge Castañeda, el también ex ministro de Chile y ex secretario de la OEA José Miguel Insulza.

    Estas reuniones se hacen anualmente y entre los expositores estuvo el politólogo Levitsky, autor de libros como “La tiranía de las minorías” y “Cómo mueren las democracias”, escritos en colaboración con Daniel Ziblatt. En estas reuniones suele haber una representación del peronismo. Antes han concurrido Felipe Solá y Jorge Taiana.

    Este año fue la antropóloga Sabina Frederic, que fue ministra de Seguridad de Alberto Fernández. Jesús Rodríguez redondeó desde Guatemala la exposición de este jueves, que seguramente incluirá la frase del premier de Canadá Mark Carney del discurso de Davos: la nostalgia no es una estrategia.

    El crimen no paga

    Cualquier reforma improvisada se te puede volver en contra. El peronismo invertebrado que ha legado Cristina es el más débil de la historia. Generó la economía que le dejó al país en 2023. Perdieron las elecciones en manos del pequeño Milei, creado por el peronismo para derrumbar a Cambiemos y le dejaron en bandeja el poder a un presidente débil sin respaldo propio, que no tiene plan y que no tiene a dónde regresar.

    Toto Caputo se quejó del riesgo Kuka ante los empresarios de Córdoba y Mendoza, pero debió reparar en que la debilidad del Gobierno es un riesgo más difícil de remediar. Textual de la confesión de Caputo ante la Fundación Mediterránea: “En Argentina definitivamente el riesgo político influye, el riesgo Kuka está y sigue estando y uno no puede pelearse contra eso. Quiere decir que el mercado implícitamente sigue priceando un riesgo Kuka de casi 300 puntos básicos, porque es 230 contra 570 que hay hoy”.

    La profesión de fe en el riesgo Kuka justifica, en palabras del ministro, el reconocimiento de los gobernadores que el gobierno ha capturado con el Grupo Gobernabilidad. El ademán de Miguel Pichetto conduce a eso, como él le dijo a Cristina en la calle San José. Confesó: “Coincidimos -contó al salir- en la necesidad, eso se lo transmití yo, mi visión respecto a la construcción de un frente nacional, algo parecido a lo que construyó Lula para enfrentar a Bolsonaro”.

    “Me imagino -siguió Pichetto- con todos los partidos democráticos del centro nacional, que pueden confluir en un programa que tiene que ser capitalista, productivo, nada de un esquema viejo, intervencionista, el Estado presente, toda esa paparruchada que ya fracasó y que además forma parte de una estética vieja.”