En medio de las controversias que lo rodean desde hace semanas, el jefe de Gabinete Manuel Adorni volverá a mostrarse públicamente junto al presidente Javier Milei. La reaparición incluirá encuentros con distintos integrantes del Gabinete y una nueva imagen conjunta con el mandatario, en un intento del Gobierno por ordenar la agenda política y desplazar el foco de las críticas.
La actividad más destacada de la semana será el encuentro previsto para el viernes, en el marco de un acto institucional, informó Noticias Argentinas. Allí, Adorni compartirá escenario con Milei como señal de respaldo político destinada a reforzar la continuidad del funcionario en su cargo, en medio de versiones que ponen en duda su estabilidad.
Desde el oficialismo sostienen que la estrategia consiste en exhibir gestión y normalidad administrativa mediante reuniones, fotos y difusión de actividades oficiales. No obstante, el contexto está marcado por una acumulación de episodios que generaron ruido tanto dentro como fuera del gobierno.
Uno de los principales focos de controversia fue el viaje a Nueva York realizado en el marco de la “Argentina Week 2026”, cuando Adorni se trasladó en el avión presidencial junto a su esposa, Bettina Angeletti. La presencia de la pareja del funcionario abrió el debate sobre el uso de aeronaves oficiales por parte de familiares. Según la explicación del propio Adorni, su esposa había adquirido un pasaje comercial por más de US$ 5.000, pero terminó siendo incorporada a la comitiva oficial por cambios en la agenda.
El episodio provocó repercusiones públicas y una defensa del presidente en redes sociales, que respaldó al funcionario y relativizó las críticas. Posteriormente, Adorni reconoció que su elección de palabras al referirse al viaje fue desafortunada —ya que en un primer momento aseguró estar “deslomándose” con su trabajo en Nueva York— y agradeció el apoyo recibido dentro del Gabinete.

A este hecho se sumó otro vuelo que generó cuestionamientos: se conoció un millonario viaje privado a Punta del Este durante el fin de semana largo de Carnaval, en el que también participaron su familia y un periodista allegado. La situación reavivó debates sobre declaraciones previas del propio Adorni respecto de la austeridad y sobre su declaración jurada. La Justicia ya ordenó varias medidas de prueba y pedidos de informes por esas vacaciones.
En paralelo surgieron nuevas denuncias vinculadas a la situación patrimonial del jefe de Gabinete. Entre ellas, se mencionó la existencia de una vivienda en un country de Exaltación de la Cruz que no habría sido incluida en sus declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción. La información fue incorporada en presentaciones judiciales que solicitan investigar un posible enriquecimiento ilícito y determinar la titularidad del inmueble, así como su relación con su entorno familiar.
Otro de los puntos bajo la lupa es su presunta participación en reuniones vinculadas al caso $Libra, un expediente que investiga posibles maniobras financieras irregulares y que incluye encuentros con empresarios y actores del ecosistema cripto. La presencia de Adorni en esas instancias generó interrogantes sobre su rol y el grado de intervención en conversaciones consideradas sensibles.
También se suman cuestionamientos vinculados con licitaciones y presuntas irregularidades en Tecnópolis, donde se denuncian posibles delitos contra la administración pública, además de acusaciones que apuntan a abuso de autoridad, negociaciones incompatibles y enriquecimiento ilícito, según presentaciones judiciales en curso.
En ese marco, el Gobierno apuesta a sostener la imagen pública del funcionario mediante apariciones conjuntas junto al presidente y actividades institucionales. Por ahora, en la Casa Rosada descartan cambios en el Gabinete y remarcan que la continuidad de Adorni dependerá de la evolución del contexto político y judicial, así como del impacto que estas denuncias sigan teniendo en la opinión pública.
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