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  • Cornejo, en Vendimia, pidió cambios tributarios, un mercado crediticio funcional y avanzar la Ley de jugos naturales

    Cornejo, en Vendimia, pidió cambios tributarios, un mercado crediticio funcional y avanzar la Ley de jugos naturales

    El Desayuno de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), que se celebró como cada año en el marco de la Fiesta Nacional de la Vendimia, reunió a funcionarios, bodegueros, productores y referentes de la vitivinicultura de todo el país. Sin la presencia de Milei, pero con la participación de la vicepresidente de la Nación, Victoria Villarruel, el acto se centró en la firma de convenios estratégicos y en el análisis de los desafíos económicos que enfrenta el sector.

    En ese marco, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, pronunció un extenso discurso en el que destacó la intervención del Estado en el desarrollo de la actividad vitivinícola. El mandatario provincial repasó las medidas que se están implementando para incentivar el crecimiento del sector, aunque reconoció que aún queda camino por recorrer en materia de competitividad.

    Un reclamo por condiciones de competitividad

    Ante las autoridades nacionales presentes, Cornejo subrayó que el rol del sector público debe orientarse a facilitar la actividad privada mediante herramientas concretas. “Lo que sí debe hacer el Estado es crear condiciones adecuadas para el desarrollo de la vitivinicultura a través de instrumentos que generen crédito competitivo, condiciones aptas de sanidad y seguridad frente al riesgo climático, promoción y negociación internacional y un trabajo constante en la mejora de la infraestructura, fundamentalmente hídrica”, sostuvo el mandatario.

    En ese sentido, vinculó la capacidad exportadora del sector con la necesidad de reformas estructurales en la macroeconomía nacional y aseguró: “Nuestra vitivinicultura es altamente competitiva, de manera que con cambios tributarios y un mercado de crédito que funcione, se podrán aumentar volúmenes de exportación que afiancen la productividad y contribuyan al prestigio exterior de Mendoza y de Argentina“.

    El reclamo de Cornejo se produjo en un momento en que la industria busca recuperar terreno en los mercados globales. Para el gobernador, el crecimiento depende de fortalecer toda la cadena de valor.

    Diversificación y la “Ley de jugos naturales”

    Otro eje central de la postura mendocina fue fomentar la diversificación de la uva. Cornejo confirmó que la provincia mantiene una agenda conjunta con el Gobierno de San Juan y sus legisladores para promover la denominada “Ley de jugos naturales”, orientada a endulzar bebidas no alcohólicas con derivados de la uva.

    Sobre este punto, el Gobernador explicó que el objetivo es “modernizar la legislación acorde al mundo e impulsar un producto que mejore la salud y la nutrición de los argentinos, al tiempo que creará miles de empleos en las economías regionales”. La iniciativa se presenta como una vía para reducir los excedentes vínicos y otorgar un nuevo valor comercial a la producción primaria.

    Gestión provincial: orden fiscal y asistencia financiera

    El mandatario también dedicó parte de su discurso a describir el modelo de administración provincial, sosteniendo que el desarrollo exige un Estado “ordenado, previsible y razonable”. Según detalló, la gestión elegida por Mendoza permitió reducir en cuatro puntos el peso del gasto corriente sobre el Producto Bruto Geográfico en la última década. “Ordenamos para sostener e incrementar el desarrollo y establecer las bases para el crecimiento. Ese es el rol del Estado”, remarcó.

    En cuanto a la asistencia directa al sector, Cornejo enumeró las herramientas financieras diseñadas por Mendoza para mitigar las dificultades del mercado nacional. Destacó la Operatoria de Cosecha y Acarreo para productores de hasta 20 hectáreas, la cual cuenta con financiamiento cercano al 20% anual. Asimismo, mencionó líneas de crédito para malla antigranizo, eficiencia hídrica y maquinaria, con plazos de hasta cinco años.

    La inversión pública y el apoyo directo al sector agroindustrial superaron los 107.800 millones de pesos, incluyendo programas como la lucha contra la Lobesia Botrana, el Fondo Compensador del Seguro Agrícola y el subsidio de tasas. Cornejo precisó que, sumando los beneficios fiscales como la alícuota reducida de Ingresos Brutos del 0,75% para el agro, el aporte total de Mendoza alcanzó los 148.833 millones de pesos. “La diferencia entre las tasas del mercado y las que reciben los productores la absorbe el Estado mendocino”, subrayó.

    En materia de comercio exterior, el Gobernador de Mendoza destacó hitos recientes, como la igualación del arancel del 10% con Chile en el mercado de Estados Unidos, lo que eliminó una asimetría histórica. También defendió la vigencia del Certificado Obligatorio de Ingreso de Uva (CIU) para proteger la trazabilidad y las denominaciones de origen.

    Alfredo CornejoGobernador de MendozaPresión tributariaFinanciamientoMercado de créditoVitiviniculturaCompetitividadÚltimas noticias

  • Jorge Riba advierte que la “apertura” llegó “toda junta” y pide competir en serio

    Jorge Riba advierte que la “apertura” llegó “toda junta” y pide competir en serio

    En medio de la escalada discursiva entre el Gobierno nacional y el sector industrial, Jorge Riba afirmó que la apertura comercial “llegó toda junta después de 30 años de cierre”, lo que obligó a las fábricas locales a competir en condiciones mucho más exigentes. “Cuando abren y las fronteras desaparecen, la cosa se pone más espesa”, graficó al comparar la escala de las pymes argentinas con fabricantes brasileños “10 o 20 veces más grandes”.

    El debate surge tras la UIA emitiera un duro comunicado en el que retomó la frase del expresidente Carlos Pellegrini —“Sin industria no hay Nación”— y advirtió que muchas empresas atraviesan una situación crítica por la caída de la actividad, la presión fiscal y las dificultades de financiamiento.

    El empresario industrial de alimentos y titular de Dulcor relativizó el supuesto factor sorpresa ante el nuevo escenario. A pesar de la dureza del momento, Riba mantiene una postura positiva: afirmó que el país puede salir adelante si se generan “formas asociativas”, cadenas de valor eficientes y, fundamentalmente, si existe un “financiamiento de largo plazo” para quienes se animen a invertir.

    Empresa Dulcor

    Definió el contexto sin eufemismos: “El mercado es una guerra. Esto es una guerra comercial que vos tenés que salir a buscarla todos los días. No es para tranquilos ni para cómodos”. En ese marco, su estrategia es clara: aumentar volumen para reducir los costos unitarios.

    “Si el mercado ajusta por volumen y vos no podés ajustar tu precio, te fundís”, resumió. Para eso, planteó invertir en automatización e inteligencia artificial y acceder a financiamiento de largo plazo que permita producir más y vender incluso “más barato en pesos y en dólares”.

    Tributos provinciales y tasas municipales

    El empresario también puso el foco en la estructura impositiva. Señaló que, más allá del debate macroeconómico, hoy los tributos provinciales y las tasas municipales impactan con fuerza en la competitividad, en un contexto donde el margen para trasladar costos a precios se estrecha cada vez más.

    “Se han pasado muchos años sin poder acceder a herramientas”, agregó, en referencia a tecnología y financiamiento que —según su mirada— hubieran permitido llegar mejor preparados a esta etapa de apertura.

    Con un mercado interno debilitado, fue categórico: “Acá se sale exportando”. Sostuvo que la clave será asociarse, generar economías de escala y animarse a competir afuera. Y cerró con una definición que sintetiza su mirada sobre el nuevo ciclo: “Te tenés que inventar todos los días”.

  • Carlos Melconian: el gobierno aún no genera confianza por inconsistencias, improvisación y fragilidad del superávit

    Carlos Melconian: el gobierno aún no genera confianza por inconsistencias, improvisación y fragilidad del superávit

    En una entrevista con el equipo de Infobae en Vivo, el economista Carlos Melconian analizó la situación del programa económico y puso el foco en las causas que explican la persistente demanda de divisas entre los ahorristas argentinos.

    Para Melconian, el escenario actual es un régimen de transición entre un modelo “agotado” y un futuro que definió como un “signo de interrogación”. En ese marco, sostuvo que el fenómeno político de Javier Milei respondió a una ruptura histórica con lo anterior, pero advirtió que la gestión carece de la estructura humana necesaria para gobernar. Esa fragilidad institucional se traduce, según su visión, en la incapacidad para modificar la conducta histórica de los argentinos respecto de la moneda extranjera.

    La falta de confianza y la presión sobre el dólar

    El eje central del análisis de Melconian fue la relación entre la credibilidad del Gobierno y el mercado cambiario. Consultado por la persistente compra de divisas por parte de los ciudadanos, el economista fue tajante: “todavía este no es un gobierno que genere confianza”. Según su diagnóstico, existe un vínculo directo entre la falta de seguridad en el rumbo oficial y la decisión de dolarizar ahorros, una conducta que, lejos de amainar, se sostiene en niveles que comprometen las metas del Banco Central.

    Vinculó esa desconfianza a una historia de inestabilidad en la que el ahorrista “ha sido estafado en numerosas ocasiones”, lo que fortaleció una cultura bimonetaria. A la vez, señaló errores en la política económica actual, como la liberación del mercado a personas humanas en el mes de abril. Desde su óptica, la dinámica es insostenible sin un cambio en la percepción social: “A USD 2.000 millones por mes que compre la gente, no dan los números”, advirtió, y afirmó que “la dolarización va a continuar”.

    Precisó que la desconfianza no sólo se refleja en la compra del billete, sino en que esos dólares se extraen del circuito financiero. Además, sostuvo que el Gobierno ha “forzado” el valor del dólar a un nivel injustificado, lo que estimula la fuga de divisas a través de gastos en el exterior.

    “En la Argentina pasó siempre lo mismo y vuelven a forzar el valor del dólar. La desconfianza no es sólo comprar dólares, sino también sacarlos del circuito”, insistió.

    Qué hubiera hecho Melconian

    Al comparar el programa económico vigente con el que él diseñó para una eventual gestión, Melconian marcó diferencias profundas. Reconoció que ambos comparten apenas el “título” de ser modelos capitalistas occidentales de mercado libre; sin embargo, difieren por completo en instrumentalidad, secuencia e implementación.

    Su propuesta incluía un régimen cambiario de convivencia de dos monedas, respaldado por reformas al Código Civil y un paquete de doce leyes para el Parlamento, en contraste con el formato oficialista de leyes con cientos de artículos. Subrayó que su plan proponía un dólar realmente libre desde el primer día, poniendo al Banco Central en funciones sin utilizar el tipo de cambio para “tapar la basura” de sectores no productivos.

    Sobre el sector industrial, se refirió al concepto de “zona de confort” que usa el Ejecutivo. Si bien admitió que conoce a “200 tipos a los que les va muy mal” por la coyuntura, planteó que el desafío es superar el “achanchamiento” por los créditos subsidiados y demostrar competitividad frente al mercado externo.

    El ajuste y la aceptación social

    Melconian también evaluó el impacto del ajuste fiscal y destacó que durante el primer semestre la sociedad lo toleró más, período que calificó por una “licuación fuertísima” del gasto público. No obstante, advirtió que el superávit que exhibe el Gobierno “se ha construido sobre la interrupción de la obra pública y el recorte de transferencias a las provincias”.

    De cara al futuro inmediato, advirtió que el esfuerzo del próximo año recaerá directamente sobre el sector privado: “Este ajuste del 2025 es un ajuste al sector privado”, sentenció. Aunque la inflación pueda mostrar señales de descenso por la disciplina fiscal y la austeridad monetaria, subrayó que el verdadero reto es la capacidad de la población para soportar ese proceso hasta alcanzar la estabilidad.

    Perspectivas de reactivación y el factor político

    Al cierre de la entrevista, evaluó las chances de reactivación económica y afirmó que, en la coyuntura actual, el único mecanismo capaz de dinamizar la economía sería la monetización mediante una “emisión virtuosa” impulsada por la compra de dólares por parte del Banco Central.

    También reconoció el mérito de haber aprobado una reforma laboral que llevaba décadas estancada, aunque advirtió sobre la paradoja en las cuentas externas: “En el medio de esta discusión de la reforma competitiva, se derrumbaron las importaciones. Es insólito. Tiene que subir la importación y bajar la dolarización”.

    Por último, se ocupó de la estrategia política del oficialismo, señalando que los lemas de campaña —el cierre del Banco Central, la dolarización y el combate a la “casta”— siguen “vivitas y coleando” sin haberse concretado.

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