El presidente Javier Milei llegó la noche del martes a Santiago acompañado de su hermana, la secretaria general de la Presidencia Karina Milei, con el propósito de participar este miércoles en la ceremonia de asunción del nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast. También estaba prevista una reunión bilateral previa al traspaso de mando, pero se canceló a último momento por “temas de agenda”.
El presidenteGabriel Boric le entregará la banda a José Kast a las 12 en el Congreso Nacional, en Valparaíso. Con ese gesto, Chile da un rotundo giro a la derecha: tras cuatro años de un gobierno orientado a la izquierda, con simpatías por los movimientos indigenista y feminista, inviste a un presidente electo que se presenta como ultraconservador y liberal en lo económico. La participación de Milei busca reforzar su excelente vínculo con Kast de cara a una alianza regional de gobiernos de derecha.
Javier y Karina Milei ya se reunieron una vez con José Kast, el 16 de diciembre, apenas dos días después de que el trasandino fuera electo a través del balotaje. Entre las políticas que esperan consensuar se encuentra una agenda ligada al libre comercio y a políticas de seguridad regional alineadas con la postura de Washington.
Esta vez, el encuentro será breve: los hermanos Milei partirán hacia Buenos Aires a las 15, en un vuelo especial.
El presidente Javier Mileicontinúa este lunes en la ciudad de Nueva York con su gira internacional. Está previsto que el mandatario inicie su actividad oficial a las 14 con una disertación en la Yeshiva University, institución de referencia para la comunidad judía ortodoxa.
La jornada del lunes terminará con una participación de marcado contenido institucional y religioso: a las 21:55 asistirá a la Gala Anual J100 organizada por The Algemeiner. Según el cronograma difundido por Presidencia, Milei ofrecerá unas palabras ante los asistentes de este medio de comunicación que cubre temas vinculados a Israel.
El martes 10, la agenda presidencial se volcará hacia el sector financiero y las inversiones. A las 9:50, mantendrá un breve encuentro con el CEO de JPMorgan, Jamie Dimon, previo a la inauguración de la “Argentina Week 2026”.
Tras concluir su compromiso en Manhattan, el presidente partirá a las 13 en un vuelo especial con destino a Santiago de Chile. El objetivo central de este traslado es participar de los actos oficiales de recambio de mando en el país trasandino, previsto para el miércoles 11.
En Valparaíso, Milei asistirá a la ceremonia de traspaso del mando presidencial en el Congreso Nacional, donde José Antonio Kast asumirá la presidencia de Chile. Una vez finalizado el acto, el mandatario argentino regresará a Buenos Aires a las 15 del mismo miércoles.
Trump respaldó públicamente al mandatario argentino durante la presentación de la alianza Escudo de las Américas
Actividades cumplidas por Milei en Florida y Nueva York
La gira presidencial comenzó el viernes 6 de marzo con la partida del vuelo especial hacia Miami a las 14. El sábado 7 de marzo, Milei concentró su actividad en la Cumbre “Escudos de las Américas”, donde participó de un almuerzo de trabajo ofrecido por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
Durante la tarde del sábado, el presidente recibió el premio de la Hispanic Prosperity Gala. Al concluir estas actividades en el sur de la Florida, la delegación se trasladó hacia Nueva York a las 21:30.
Este domingo 8 de marzo, la agenda tuvo un carácter espiritual con la visita de Milei a la tumba del Rebe de Lubavitch, sitio que el mandatario frecuentó en viajes anteriores. Durante todo el viaje es acompañado por su hermana, Karina Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el canciller Pablo Quirno.
El presidente Javier Milei ya se encuentra en Estados Unidos para dar inicio a una intensa agenda que concentrará reuniones políticas, foros económicos y encuentros con líderes internacionales. Es el viaje número 16 del mandatario desde que asumió en la Casa Rosada. La visita busca reforzar la sintonía política e ideológica entre Buenos Aires y Washington, orientación que se plasmará en reuniones con empresarios, inversores y con el propio Donald Trump.
La primera actividad oficial del jefe de Estado está prevista para este sábado a las 14:00 (hora argentina), cuando participe de la “Cumbre Escudo de las Américas”, un encuentro que reunirá a presidentes y dirigentes regionales alineados con la agenda de seguridad impulsada por la actual administración estadounidense.
El anfitrión de la jornada será Donald Trump. El encuentro se realizará en un contexto de alta tensión internacional por los ataques cruzados entre Irán e Israel, un conflicto que afectó instalaciones militares en países limítrofes y abrió la posibilidad de nuevas intervenciones en la región.
Entre los asistentes también figuran José Antonio Kast —quien todavía no asumió la presidencia de Chile y lo hará el 11 de marzo—, Rodrigo Paz Pereira por Bolivia, Rodrigo Chaves Robles de Costa Rica, Luis Abinader de República Dominicana, Daniel Noboa de Ecuador, Nayib Bukele de El Salvador, Nasry Asfura de Honduras, José Raúl Mulino de Panamá, Santiago Peña de Paraguay y Christine Kangaloo de Trinidad y Tobago.
Dentro del grupo, el dirigente que mantuvo el encuentro más reciente con Trump fue Nasry Asfura, referente hondureño cercano al espacio trumpista en los últimos comicios de su país. En ese mismo alineamiento aparecen también Milei y Santiago Peña, quienes firmaron el denominado Board of Peace.
La nómina de invitados evidencia además un contraste político marcado: la convocatoria no obedeció únicamente a criterios geográficos, sino a afinidades ideológicas. Quedaron fuera del encuentro el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; la mandataria de México, Claudia Sheinbaum; y el jefe de Estado de Colombia, Gustavo Petro.
La agenda geopolítica de la Cumbre Escudo de las Américas
El eje de la reunión será la conformación de un bloque regional destinado a contrarrestar la expansión económica y estratégica de China en América Latina. Los debates se centrarán en frenar la estrategia de Beijing y en asegurar para Estados Unidos un acceso preferencial a recursos naturales considerados críticos, como el litio, el petróleo y la producción de alimentos. También formarán parte de la agenda el control de rutas comerciales clave, la cooperación en seguridad regional y la promoción de inversiones estadounidenses en el hemisferio.
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, anticipó los lineamientos del encuentro el miércoles pasado. “El presidente dará la bienvenida a los jefes de Estado de 12 naciones de nuestro hemisferio occidental en Miami, Florida”, señaló la funcionaria. Luego agregó: “El objetivo de esta nueva cumbre latinoamericana es promover la libertad, la seguridad y la prosperidad en nuestra región”.
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt | Kevin Dietsch – AFP
“El presidente hablará con los líderes de estos países, que han formado una coalición histórica para trabajar juntos en la lucha contra las bandas criminales, los narcoterroristas y los cárteles, y hacer frente a la migración ilegal y masiva”, añadió Leavitt.
En ese marco internacional, Javier Milei adquiere un papel central dentro de la estrategia regional promovida por Washington. El gobierno argentino consolidó un alineamiento directo con Estados Unidos, postura que se evidenció cuando Argentina se convirtió en el único país latinoamericano que respaldó oficialmente los ataques estadounidenses contra Irán.
Tras la “Cumbre Escudo de las Américas”, el presidente argentino asistirá a las 15:00 (hora argentina) a un almuerzo de trabajo ofrecido por Donald Trump. En esa reunión se abordarán las negociaciones relacionadas con el acuerdo comercial firmado entre Estados Unidos y Argentina en diciembre de 2025.
Javier Milei participará en la Hispanic Prosperity Gala
Luego, a las 16:30 (hora argentina), el mandatario asistirá a la entrega del premio de la Hispanic Prosperity Gala, un reconocimiento otorgado en la gala anual organizada por la entidad Latino Wall Street en Estados Unidos. El evento reúne a empresarios, dirigentes políticos y referentes de la comunidad latina para distinguir trayectorias vinculadas al liderazgo económico, el desarrollo empresarial y la expansión de la prosperidad en el ámbito hispano.
La distinción forma parte de una ceremonia que combina la entrega de premios, instancias de networking y actividades de recaudación institucional. Allí se homenajea a dirigentes, empresarios y figuras públicas que tuvieron impacto en el desarrollo económico o institucional de la comunidad hispana en Estados Unidos y en América Latina.
Más que un reconocimiento académico tradicional, la gala funciona como un espacio político y empresarial destinado a visibilizar a figuras del sector privado y de la política que promueven el crecimiento económico, el espíritu emprendedor y la inserción de la comunidad latina en circuitos internacionales de negocios.
Viaje a Nueva York para inaugurar la Argentina Week
La agenda internacional del presidente continuará esa misma noche. A las 21:30 (hora argentina), Milei partirá hacia Nueva York para participar en la inauguración de la Argentina Week, un foro empresarial programado entre el 9 y el 11 de marzo con el objetivo de fomentar inversiones en los sectores energético, financiero y tecnológico del país. En la apertura dará un discurso presentado por el CEO de JPMorgan, Jamie Dimon.
Para esta etapa del viaje, la delegación se amplió e incluyó a diez gobernadores: Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta), Claudio Vidal (Santa Cruz), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Alfredo Cornejo (Mendoza), Ignacio Torres (Chubut) y Juan Pablo Valdés (Corrientes).
En Manhattan, el presidente tiene prevista para este domingo a las 11:00 (hora argentina) una única actividad oficial: una visita a la tumba de Menachem Mendel Schneerson, conocido como el Rebe de Lubavitch, en Nueva York.
La gala de The Algemeiner y la lista J100
El lunes a las 14:00 de Argentina Milei dará una disertación en la Yeshiva University y a las 21:55 (hora argentina) participará en la gala anual de The Algemeiner. Ese evento, organizado por el medio judío con sede en Nueva York, convoca cada año a dirigentes políticos, empresarios, intelectuales y figuras culturales para distinguir a personalidades influyentes en la defensa de la comunidad judía.
Durante la ceremonia se presentará la lista J100, una selección elaborada por la propia organización que identifica a cien figuras consideradas influyentes en la vida judía contemporánea a nivel global. La nómina suele incluir a líderes políticos, empresarios, periodistas, artistas y activistas que, según el medio, fortalecen la identidad judía o promueven el respaldo internacional al Estado de Israel.
Desde su lanzamiento en 2014, la gala se consolidó como una de las cenas más visibles del circuito institucional y mediático de Nueva York. Cada edición reúne a centenares de invitados y distingue a figuras públicas internacionales con peso en la política, la cultura y el debate global.
Reuniones con inversores y viaje a Chile
El martes la agenda de Javier Milei empezará a las 09:50 (hora argentina) con un breve encuentro con Jamie Dimon, CEO de JPMorgan. A las 10:00 (hora argentina) encabezará la apertura de la Argentina Week 2026 y mantendrá reuniones con inversores y referentes del sistema financiero internacional. La iniciativa busca afianzar la estrategia oficial para atraer capital extranjero y reforzar los lazos con el mercado estadounidense.
Una vez concluida su agenda en Estados Unidos, a las 13:00 (hora argentina) Milei viajará a Chile. Allí participará el miércoles a las 12:00 (hora argentina) en la asunción presidencial de José Antonio Kast. Durante la visita se reunirá con autoridades chilenas y con dirigentes regionales asistentes a la ceremonia.
A las 15:00 (hora argentina) el presidente abordará un vuelo desde Santiago de Chile con destino a Buenos Aires, donde está previsto que arribe a las 15:00.
Como posible cierre de esta intensa agenda diplomática, existe una elevada probabilidad de que Milei y el secretario de Finanzas argentino, Pablo Quirno, reciban el jueves 12 de marzo en la Casa Rosada al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio. Ese encuentro sería un gesto político de alto impacto que robustecería la alianza bilateral en un escenario internacional marcado por fuertes tensiones geopolíticas.
La industria chilena de la cereza atraviesa una crisis que pone en debate la erradicación de 30.000 hectáreas. La magnitud del problema se aprecia en el fuerte ajuste del sector, que busca alternativas para subsistir en un mercado saturado, con caída de precios y cambios drásticos en las condiciones comerciales con Asia.
El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, expresó su preocupación en un video publicado en Instagram y sostuvo que la situación obliga a buscar soluciones estructurales. “Hoy día la industria de la cereza está enfrentando un momento muy difícil. Hay que ser muy claros: hoy sobran cerezas en Chile”, afirmó Walker, quien enfatizó la necesidad de una transformación profunda para evitar que el problema se agrave.
La expansión de la superficie de cultivo impulsó a Chile a posicionarse entre los principales exportadores mundiales de cerezas. El crecimiento acelerado de los últimos años llevó a la industria a alcanzar un volumen de exportaciones muy superior al de otros países productores. Sin embargo, ese éxito inicial derivó en una sobreoferta que, sumada a una caída de la demanda y a exigencias más estrictas en los mercados de destino, provocó una brusca reducción de precios y de la rentabilidad para los productores.
El especialista en mercado de cerezas Juan Pablo Subercaseaux analizó la situación en una entrevista con Smartcherry y señaló que la crisis se originó cuando “el sector creció exponencialmente en poco tiempo, pero el consumo no acompañó ese ritmo”. Para Subercaseaux, los cambios en la demanda de los consumidores asiáticos y la escasa diversificación de mercados receptores afectaron directamente la estabilidad del negocio chileno.
En la última década la industria chilena se consolidó como un actor dominante del comercio global, desarrollando una logística eficiente para abastecer mercados distantes, especialmente China, que se transformó en el principal destino de las exportaciones. Esa dependencia del mercado asiático impulsó el crecimiento, pero también dejó al sector expuesto a variaciones en las condiciones de compra, a oscilaciones de la demanda y a nuevas exigencias fitosanitarias.
En los últimos ciclos productivos la superficie plantada de cerezas en Chile superó las 60.000 hectáreas, duplicando la capacidad instalada con respecto a años previos. Ese incremento generó una oferta récord que no encontró un correlato en el consumo internacional. La consecuencia más visible fue la caída generalizada de los precios al productor y la reducción de los márgenes de ganancia a lo largo de la cadena.
La sobreoferta afectó de manera desigual a las distintas regiones productoras: mientras algunas mantuvieron volúmenes de exportación aceptables, otras tuvieron problemas para colocar su producción, lo que provocó pérdidas significativas. El desbalance entre oferta y demanda impulsó el debate sobre la posibilidad de erradicar hasta 30.000 hectáreas, una medida drástica orientada a aliviar la presión sobre los precios y restablecer el equilibrio del mercado.
Al frente de la SNA, Antonio Walker consideró que la reconversión productiva debe ser eje central de la estrategia del sector. “No podemos seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes. Hay que mirar alternativas, diversificar y apostar a la reconversión”, subrayó Walker. El dirigente reconoció que la erradicación puede ofrecer un alivio temporal, pero insistió en avanzar hacia modelos de producción más sustentables y acordes a las nuevas tendencias del mercado internacional.
El ajuste en la industria chilena de la cereza genera además repercusiones en países vecinos. La provincia argentina de Mendoza, con una tradición frutícola y exportadora, sigue de cerca el caso chileno para evitar repetir los mismos errores. Autoridades y productores mendocinos remarcaron la necesidad de planificar el crecimiento de la actividad sin caer en una sobreoferta que comprometa la rentabilidad y la viabilidad del negocio.
Desde el sector privado chileno, los principales exportadores evaluaron diversas alternativas para recuperar competitividad: rediseño de estrategias comerciales, búsqueda de mercados fuera de Asia y adecuación a los estándares de calidad exigidos por los compradores internacionales. La discusión sobre la erradicación generó posiciones contrapuestas, ya que implica un sacrificio inmediato pero podría contribuir a estabilizar los precios en el mediano plazo.
En su diagnóstico, Juan Pablo Subercaseaux afirmó que la clave está en mejorar la coordinación entre los distintos actores de la cadena. “Cuando hay sobreoferta, todos pierden. Es fundamental alinear los intereses de productores, exportadores y autoridades para tomar decisiones que beneficien a toda la industria”, sostuvo. El especialista planteó que diversificar mercados e introducir variedades adaptadas a las preferencias de los consumidores puede marcar la diferencia en el futuro de la cereza chilena.
El mercado asiático, y en particular China, modificó en los últimos años sus preferencias y condiciones de compra: los importadores optaron por frutas de mayor calibre y calidad, lo que obligó a los productores chilenos a ajustar prácticas de manejo y poscosecha. Además, las exigencias fitosanitarias y los controles en destino se intensificaron, elevando costos y riesgos para la exportación. Estos factores presionaron los precios y complejizaron el negocio.
El ajuste estructural que enfrenta la industria también tiene un impacto social importante. Miles de familias dependen del trabajo en fincas y plantas de empaque, por lo que cualquier reducción de superficie o cambio en el modelo productivo repercute en la dinámica de las comunidades rurales. Asociaciones de productores y sindicatos solicitaron que cualquier plan de reconversión incluya mecanismos de apoyo y programas de capacitación laboral.
El debate sobre la erradicación de 30.000 hectáreas forma parte de una discusión más amplia sobre el futuro de la fruticultura en Chile. El sector busca respuestas ante un contexto global cambiante, donde la volatilidad de los mercados y la competencia de otros países exigen una adaptación permanente. La experiencia chilena funciona como advertencia para regiones que apuestan a la expansión sin considerar los límites del consumo y la demanda internacional.
Para Juan Pablo Subercaseaux, la crisis puede convertirse en una oportunidad para replantear el modelo de desarrollo de la industria: innovación en técnicas de cultivo, mejora de la calidad y fortalecimiento de la marca país son factores que pueden ayudar a recuperar competitividad en el mediano plazo. “La clave está en anticiparse a los cambios y no reaccionar cuando el problema ya explotó”, sintetizó Subercaseaux en su entrevista.
El presidente de la SNA volvió a afirmar que la industria alcanza un punto de inflexión. “Tenemos que aprender de lo que pasa y tomar decisiones responsables. No hay soluciones mágicas, pero sí alternativas para salir adelante si trabajamos juntos”, expresó Walker en su mensaje público. El dirigente convocó a los distintos actores a una mesa de diálogo para diseñar una hoja de ruta que permita superar la crisis.
Mientras tanto, el sector privado explora opciones para agregar valor y diversificar la oferta: búsqueda de nuevos mercados, adaptación a estándares internacionales y adopción de tecnología en empaque y distribución figuran entre las prioridades. El objetivo es reducir la dependencia de Asia y lograr una inserción más equilibrada en el comercio global de frutas frescas.
En Mendoza, las autoridades del sector frutícola tomaron el caso chileno como ejemplo de los riesgos de un crecimiento descontrolado. Los productores locales subrayaron la importancia de la planificación y del monitoreo constante del mercado para evitar crisis similares. El aprendizaje de la experiencia chilena quedó emplazado en la agenda de los referentes que buscan consolidar una industria de la cereza sostenible y competitiva.
La evolución de la crisis en la industria chilena de la cereza continúa bajo observación. La decisión sobre la posible erradicación de 30.000 hectáreas marcará un antes y un después en la historia del sector. Los próximos meses serán determinantes para definir el rumbo de una de las actividades agrícolas más dinámicas de Chile y para sentar las bases de un modelo más resiliente frente a los desafíos del comercio internacional.