En los próximos días podría haber novedades sobre retenciones. El Gobierno estudia una baja de las alícuotas del trigo, hoy en 7,5%, tras entender los múltiples argumentos de entidades diversas (bolsas de Comercio y de Cereales, Coninagro, Fertilizar, Consejo Agroindustrial Argentino, entre otras…)
El telón de fondo es que los precios de los fertilizantes, vitales para ese cultivo, se duplicaron por la guerra en Medio Oriente (ver página 3). Por ello corre serio riesgo el área del cereal cuya siembra comienza en las próximas semanas.
La decisión de sembrar o no, y los efectos sobre la cosecha y las divisas que podrían llegar en 6 meses se está tomando ahora. Según chequeó Clarín, de diversas maneras, “el Gobierno ya tomó nota” y bosqueja medidas a corto plazo (retenciones) y como de largo aliento: se retomaría un proyecto de ley que desgrava los fertilizantes.
Aunque en las últimas horas el debate se enrareció por la cotización en alza de la harina de trigo, y su impacto (aunque menor) en el precio del pan, la cuestión se debatió en una reunión informativa que la Fundación Barbechando desarrolló esta semana con 30 legisladores de distintos partidos políticos, en una jornada de análisis en la que referentes de CREA y de la Bolsa de Comercio de Rosario brindaron información técnica.
Entre los legisladores nacionales presentes (otros lo hicieron vía digital) se destacaron los presidentes de las comisiones de Agricultura de las dos cámaras del Congreso: el senador Joaquín Benegas Lynch (LLA-Entre Rios) y el diputado Martín Ardohain (PRO-La Pampa), que este viernes presentó un proyecto de ley para establecer un cronograma de eliminación de los derechos de exportación, de un modo progresivo: en 36 meses para todo lo que no sea soja, producto que sería liberado de ese tributo no en 3 años sino en 4 (48 meses) lo cual resulta de dividir el 24% actual en 0,5% mensual de reducción paulatina.
En representación de La Libertad Avanza también participaron Francisco Morchio (Entre Ríos), Luis Picat (Córdoba), Verónica Razzini (Santa Fe), Andrés Leone (CABA), Andrés Laumann (Entre Ríos), Pablo Ansaloni (Buenos Aires) y Santiago Santurio (Buenos Aires). Desde este bloque expresaron que “está claro el panorama” y pidieron tiempo “porque hay medidas que el Gobierno está por tomar”.
Diputado nacional Martín Ardohain (PRO-La Pampa), presidente de la Comisión de Agriucltura de la Cámara Baja.El radicalismo también tuvo un protagonismo destacado, con Guillermo Aguero (Chaco), Diogenes Gonzalez (Corrientes), Daniel Kroneberger (La Pampa), Lisandro Nieri (Mendoza), Silvana Schneider (Chaco) y Gabriela Valenzuela (Corrientes).
Por el peronismo se sumaron Victoria Tolosa Paz (UXP-Buenos Aires) y Marcelo Lewandowski (UXP-Santa Fe), como también Alicia Fregonese (PRO-Entre Ríos) y Alejandra Torres (Provincias Unidas-Córdoba).
Angeles Naveyra, titular de Barbechando, buscó poner en consideración que “la situación de los productores es compleja, porque quizás los legisladores escuchen hablar de cosecha récord y no entiendan ciertos reclamos o quejas”.
Legisladores nacionales de distintas cámaras y difetentes bloques políticos se reunieron esta semana en la sede de Fundación Barbechando, a dos cuadras del Congreso Nacional.Y aseguró que tras esa reunión “a todos les quedó claro que si no hacemos algo, no va a haber trigo. ¿Qué falta? Ajustar un poco los números, ayuda con la desgravación de los fertilizantes, y una baja de las retenciones, al menos 2-3 puntos…”.
Informe técnico de CREA
Esteban Barrelli, líder de Economía de CREA, presentó el Reporte de Actualidad Agro basado en la encuesta SEA, que ofrece una radiografía integral sobre el estado de situación de las principales actividades agropecuarias.
Uno de los primeros indicadores presentados fue el Índice de Confianza del Empresario Agropecuario (ICEA) de CREA, que actualmente refleja una recuperación respecto del complejo escenario atravesado durante el año anterior. “Esta mejora se explica por una percepción de mayor estabilidad macroeconómica y una mejor valoración del contexto actual para realizar inversiones”.
Con todo, la situación del negocio agrícola extensivo es inquietante. “La competitividad está comprometida por relaciones de precios desfavorables y una alta presión tributaria. Más aún, las proyecciones para los cereales indican que en 2/3 del país los resultados son ajustados o negativos.
Por otro lado, el negocio ganadero atraviesa un mejor momento por el nivel de precios actual, resulta fundamental tener un escenario de previsibilidad e instrumentos financieros al largo plazo. En contrapartida, la lechería con un marcado deterioro en ingresos y como uno de los sectores con más desafíos, donde la exportación adquiere un rol central para sostener precios y viabilidad económica.
Uno de los focos centrales estuvo puesto en el incremento del precio de insumos clave, como los fertilizantes, particularmente la urea, impulsado por la crisis energética internacional derivada del conflicto entre Irán y Estados Unidos. Ante la falta de una mejora proporcional en el precio de los commodities, se genera una creciente brecha entre ingresos y costos, deteriorando aún más la ecuación económica del productor.
Para finalizar, la presentación también se abordó el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), destacando su potencial para promover incorporación tecnológica, riego, eficiencia energética y mejoras productivas. No obstante, CREA remarcó dificultades vinculadas a su implementación práctica debido a la relación de los promedios de facturación de las distintas categorías en relación a los mínimos de inversión.
Proyección tributaria de la BCR
En la segunda instancia, Julio Calzada, Emilce Terré y Tomás Rodríguez Zurro, de la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario, presentaron un estudio de proyección económica y fiscal basado en el modelo AGMEMOD, una herramienta internacional de simulación utilizada por la Unión Europea y adaptada al caso argentino para evaluar escenarios productivos de largo plazo.
La presentación aportó un enfoque cuantitativo fundamental para uno de los debates más sensibles de la agenda económica argentina: cómo diseñar una política tributaria que preserve recursos fiscales sin afectar el desarrollo productivo y exportador.
En ese sentido, el análisis estuvo orientado a medir, sobre bases cuantitativas, cuáles podrían ser los efectos de una eliminación gradual de los derechos de exportación sobre la producción, las exportaciones, la inversión y la recaudación.
De acuerdo al modelo, en un escenario de retenciones 0, la recaudación se equilibra a partir del cuarto año. Cabe mencionar que a los diez años de proyección la Nación acumula una recaudación adicional de 600 US$ M. Sin duda, la eliminación de retenciones genera una expansión productiva.
Ángeles Naveyra, presidente de Fundación Barbechando.El análisis permitió profundizar una discusión estratégica sobre previsibilidad, mostrando que el debate sobre retenciones excede la coyuntura fiscal inmediata y se vincula directamente con decisiones de largo plazo sobre competitividad y desarrollo.
Así, los miembros del Espacio Legislativo Interpartidario del Agro (ELIA), formado por diputados y senadores de todas las fuerzas políticas, dieron una señal institucional significativa: el fortalecimiento del diálogo informado entre el Congreso y los sectores productivos resulta indispensable para abordar reformas estructurales y construir consensos duraderos.
