Tag: Adán Bahl

  • La Justicia Federal dio curso a una demanda civil contra el Estado uruguayo y la empresa HIF y ordenó las primeras pruebas

    La Justicia Federal dio curso a una demanda civil contra el Estado uruguayo y la empresa HIF y ordenó las primeras pruebas

    Planta de hidrógeno verde de Hif Global en Punta Arenas, Chile (Reuters/Joel Estay/Archivo)

    El juez federal Hernán Viri ordenó una serie de medidas de prueba en el marco de una presentación civil contra el gobierno uruguayo y la multinacional HIF. La demanda se sustentó en un factor formal y otro material. Señaló que el país vecino no cumplió con la normativa del río Uruguay, un recurso compartido. Y apuntó contra el eventual daño ambiental que provocaría la planta que se instalaría al norte de Paysandú, frente a la costa de Entre Ríos.

    La acción judicial fue promovida por legisladores nacionales justicialistas. Se trata de los diputados Guillermo Michel y Laura Marclay y el senador Adán Bahl.

    La decisión de Viri se conoció este viernes. Casi en paralelo, el intendente de Paysandú había filtrado la posibilidad de que HIF reubique la planta.

    Ese es el reclamo principal de las autoridades entrerrianas. Coinciden en ese punto el intendente de Colón, José Luis Walser, y el gobernador Rogelio Frigerio. El argumento que ponen sobre la mesa es que la localización original está frente al principal balneario de la ciudad, que vive del turismo.

    En la demanda civil que promovieron los legisladores del PJ figura también que, con el desarrollo de esta planta, el país vecino violó el Tratado del río Uruguay. El curso de agua es un recurso compartido. Por lo tanto, el acuerdo fijó que cualquier acción de un Estado que lo afecte debe ser comunicado antes al otro. Este paso no se habría registrado. De ser así, Uruguay también estaría violando el fallo de la Corte de La Haya en el “caso Botnia”.

    El órgano judicial internacional había sentenciado que el Estado oriental violó el Tratado cuando autorizó la instalación de la pastera en Fray Bentos sin la comunicación previa a la Argentina.

    Qué medidas ordenó la Justicia

    Manifestantes en Colón contra el proyecto de HIF Global en Paysandú (Municipalidad de Colón)

    El magistrado requirió una serie de informes a las autoridades de la Comisión Administradora del río Uruguay (CARU). Este organismo binacional se encarga de hacer cumplir el acuerdo sobre el recurso compartido.

    También solicitó información, vía exhorto, a organismos estatales de Montevideo. Entre ellos, el Ministerio de Ambiente, el de Educación y el Banco Central.

    Por otro lado, dispuso que se contrate a un perito biólogo de oficio. Su tarea será expedirse sobre los puntos de pericia que sugirieron los denunciantes en el escrito de inicio.

    A la CARU, Viri le pidió que informe si las autoridades uruguayas le comunicaron el proyecto de planta y si la empresa le presentó el estudio de impacto ambiental.

    Los pedidos a Montevideo abarcan la fecha de presentación y la solicitud de autorización ambiental previa de HIF y también el estudio ambiental previo. Además, el magistrado requirió información sobre la realización de audiencias públicas en el proceso de evaluación del impacto de la planta.

    Por otro lado, el juez federal solicitó al Registro Nacional de Comercio datos de la empresa. Entre ellos: dirección legal, legajo societario y composición tanto de HIF Global como de sus subsidiarias. En ese orden, pidió al Banco Central de Uruguay que notifique quienes son los beneficiarios finales de la firma.

    “Es fundamental para la defensa de las costas”

    Adán Bahl y Guillermo Michel

    A través de un posteo en su cuenta de X, el diputado Michel remarcó: “La Justicia resolvió avanzar con la acción entendiendo que la normativa que surge de la Ley 25.675 de política ambiental nacional otorga la facultad al juez interviniente de disponer todas las medidas necesarias para ordenar, conducir o probar los hechos dañosos en el proceso”.

    “Entendemos que la resolución adoptada por la Justicia es fundamental para la defensa de las costas entrerrianas del río Uruguay. No solo queda claro que la Justicia Federal es competente, sino que además ordenó producir medidas que solicitamos”, remató.

  • El PJ Federal presentará el armado político anti Milei en Entre Ríos y suma adhesiones a la iniciativa para el 2027

    El PJ Federal presentará el armado político anti Milei en Entre Ríos y suma adhesiones a la iniciativa para el 2027

    Los legisladores del interior que

    Los legisladores y gobernadores que están empujando el armado anti Milei desde el peronismo del interior del país, tienen estipulado presentar en el mes de abril, probablemente en la primera quincena, el esquema político y un documento que detalle los primeros lineamientos del programa económico del espacio. El encuentro será en la provincia de Entre Ríos. La localidad apuntada es Concepción del Uruguay.

    En esa construcción están trabajando hace tiempo los legisladores Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel, Adán Bahl, Gustavo Bordet, Ernesto “Pipi” Alí, Emir Félix, Martín Pérez, Kelly Olmos, Sergio Dolce, Hilda “Beba” Soria y Gabriela Pedrali, entre otros, que se presentarán en el acto y dejarán a la luz su participación en esa iniciativa con base en el interior del país.

    En esa propuesta trabajan también Miguel Pichetto, Diego Bossio y Juan Manuel Olmos. Tres nombres propios que articulan, en diferentes ámbitos, la edificación de un proyecto político que tiene como objetivo, a mediano plazo, confluir en una gran PASO el año que viene, donde la oposición pueda contener a diversos sectores que están en la vereda de enfrente de Javier Milei.

    En una primera instancia, la intención es que los que aparezcan en escena sean todos los diputados y dirigentes que pertenecen al peronismo. Después se incluirían nombres propios como Emilio Monzó o Nicolás Massot, que viene haciendo su aporte en la edificación de la propuesta política y electoral.

    Michel, Quintela y Tolosa Paz

    La semana pasada, por ejemplo, Monzó se reunió, junto a Pichetto, con un grupo de legisladores que se distanciaron del bloque de La Libertad Avanza, y que tienen como figura de mayor renombre a Carlos Kikuchi, uno de los primeros armadores del proyecto de Milei, que antes del desembarco en la Casa Rosada se divorció del Presidente y su hermana.

    El gobernador del PJ que está más inmiscuido en esa construcción es el riojano Ricardo Quintela, que la semana pasada se reunión con un grupo de legisladores del interior en las oficinas de Tolosa Paz y que, un día después, le abrió las puertas de la provincia norteña a Eduardo “Wado” de Pedro, en una forma de hacer equilibrio entre las tribus y tratar, en simultáneo, de jugar un rol de articulador de voluntades entre tantas mini internas que afectan la identidad del proyecto justicialista nacional.

    En paralelo, el grupo de legisladores tiene en agenda tratar de empezar a acercar posiciones con el santiagueño Gerardo Zamora, actual senador nacional pero, al mismo tiempo, jefe político del Frente Cívico por Santiago del Estero, que hoy gobierna la provincia de la mano de Elías Suárez.

    El acto y el documento que están diseñando tendrán una mirada de fuerte autocrítica sobre la última gestión peronista, más allá de las marcadas diferencias con los modelos políticos y económicos de Mauricio Macri y Javier Milei, que aportaron su cuota a la situación actual del sistema productivo, uno de los temas centrales de la agenda que tiene ese espacio.

     Marcelo Lewandoski Miguel Pchetto,

    Este esquema tiene, como parte de la crítica sobre el pasado y el reconocimiento del presente, la intención de marcar que el equilibrio fiscal es innegociable a esta altura de la historia, pero que no comparten el camino que tomó Milei para intentar alcanzarlo. Será uno de los principales ejes del documento que se publicará el día del acto, texto que buscará empezar a moldear la identidad de una de las vertientes que tiene el peronismo.

    “Tenemos que construir algo distinto al 2019. Empezar por la base del proyecto. Por los acuerdos centrales sobre el déficit fiscal, la construcción de viviendas, las tarifas subsidiadas, los salarios y las dificultades que afrontan las economías regionales. No podemos agruparnos sin un sentido o solo por ganarle a Milei”, precisó a Infobae uno de los principales armadores del armado anti Milei.

    El grupo de legisladores trabaja en base a una discusión horizontal, ya que no hay candidatos a presidente marcados, como sí existe en el peronismo bonaerense, donde Axel Kicillof es claramente el principal nombre para pelear por la presidencia de la Nación. El PJ Federal visualiza una gran PASO en la que puedan poner un candidato que compita con el gobernador de la provincia de Buenos Aires. Un perfil con arraigo en el interior del país que contraste con la figura del economista.

  • La Justicia argentina dio otro paso en la causa por posible daño ambiental de la planta de hidrógeno en Uruguay

    La Justicia argentina dio otro paso en la causa por posible daño ambiental de la planta de hidrógeno en Uruguay

    Manifestantes en Colón contra el

    Frente a lo que algunos ya denominan una “nueva Botnia”, por su similitud al conflicto entre Argentina y Uruguay por la instalación de la pastera sobre el río Uruguay, la Justicia de Entre Ríos emitió una resolución en la que se pronunció a favor de avanzar en la demanda por daños ambientales contra la planta de biocombustibles situada en Paysandú, en territorio uruguayo, a solo tres kilómetros de la ciudad de Colón.

    Así se desprende del dictamen de la Fiscalía Federal de Concepción del Uruguay, al que tuvo acceso Infobae, que resolvió que el reclamo contra el Estado uruguayo y la multinacional chilena HIF Global SA debe tramitarse ante un juzgado federal local, y no de manera directa por la Corte Suprema de Justicia.

    El dictamen, firmado el 18 de marzo por la fiscal María Josefina Minatta, se pronunció por la medida interpuesta por los diputados nacionales Guillermo Michel y Marianela Marclay, junto al senador Adán Bahl, los tres integrantes de Fuerza Patria.

    Para los legisladores, la instalación de la planta en cuestión no está cumpliendo con la normativa que debe aplicarse al caso, esto es, la establecida en el Estatuto del Río Uruguay y la jurisprudencia fijada por la Corte Internacional de La Haya en el caso “Botnia-UPM”, que tensó la relación bilateral y coincidió con los mandatos de los entonces presidentes Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez.

    Un trabajador inspecciona un área

    Con la nueva resolución, se abre un camino para que medidas preventivas, como el reconocimiento judicial de las costas y el análisis de las aguas, sean tratadas por el juzgado federal local.

    El reclamo ambientalista contra la nueva planta viene creciendo en las últimas semanas. Días atrás, el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, planteó que la refinería de combustibles sintéticos frente a la costa argentina “tiene que relocalizarse”.

    Sin embargo, hasta el momento no hubo avances concretos desde el lado argentino. En ese contexto se inscribe la resolución de la fiscal Minatta.

    La inacción y falta de gestión de Frigerio llevó a esta situación de tener que solicitarle a la justicia que, en el marco de la ley y los tratados internacionales, se actúe y tomen medidas. Frigerio quería distraer a los vecinos de Colón con fuegos artificiales; ahora deberá ponerse a trabajar de manera seria y profesional”, cuestionó el massista Guillermo Michel.

    El senador Adán Bahl (izquierda)

    La presentación judicial advirtió que la instalación de la planta en Paysandú podría generar contaminación y otros impactos negativos sobre la localidad argentina, por tratarse de una zona fronteriza. Pero antes de involucrarse en esos aspectos y en la cuestión de fondo, debía resolverse la competencia judicial sobre cuál era el tribunal competente para tramitar la cuestión.

    En ese marco, la fiscal Minatta debía analizar si la demanda podía ser tratada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) en instancia originaria, es decir, como única y primera instancia de resolución, o si debía canalizarse ante un juzgado federal ordinario.

    Para fundamentar su postura, la fiscal repasó que el acceso directo a la Corte Suprema en causas civiles solo es posible en situaciones excepcionales, como cuando intervienen provincias argentinas, embajadores o diplomáticos extranjeros.

    La reunión entre autoridades uruguayas

    Desde la jurisprudencia, la resolución señala que el máximo tribunal “ha dicho reiteradamente que los Estados extranjeros y sus representaciones diplomáticas no están habilitados a litigar directamente ante la Corte Suprema en este tipo de causas”. La Constitución establece taxativamente cuáles son los reclamos de competencia originaria. Y citó antecedentes del propio tribunal, entre ellos, el precedente “Sojo”.

    De esta manera, el dictamen reconoce el derecho de los particulares a acudir a la Justicia para proteger intereses colectivos, como el ambiente, y precisa que esa demanda no habilita a saltear las instancias judiciales.

    El caso implica una nueva pelea entre Argentina y Uruguay por eventuales daños ambientales en el litoral, lo que reabre viejas heridas recientes, como el litigio que llegó hasta la Corte Internacional de la Haya por la pastera de Botnia-UPM.

    La planta de HIF Global está proyectada a 15 kilómetros del centro urbano de Paysandú, en Uruguay, en cercanías del Área Protegida Islas del Queguay y a solo cuatro kilómetros en línea recta del centro urbano y la costanera de Colón.

    El proyecto contempla la construcción de instalaciones destinadas a la producción de hidrógeno “verde”, junto con áreas de almacenamiento químico, plantas energéticas asociadas y un uso intensivo del recurso hídrico. Representará una inversión de más de 5 mil millones de dólares, y el complejo tendría la capacidad de producir 876 mil toneladas de e-metanol y 313 mil toneladas de e-gasolina.

    Por el momento, la tensión está relativamente contenida y con un canal de diálogo abierto. Ambos países vienen sosteniendo reuniones bilaterales, entre ellas, como la del presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, con el gobernador Frigerio. También hubo bilaterales con las representaciones diplomáticas de las dos fronteras entre los cancilleres Pablo Quirno y Mario Lubetkin.

    Esa vocación de entendimiento la expresó el presidente Orsi, al ponderar que hay voluntad de Argentina de negociar y la expectativa de “lograr acuerdos” por el proyecto de hidrógeno verde en Paysandú.

    Lo cierto es que, junto a la demanda judicial del peronismo, hay chispazos latentes. Frigerio insiste en evitar la instalación de “una nueva Botnia” y “repetir el tremendo mal paso que dio la Argentina” hace 20 años. En la misma sintonía, el intendente de Colón, José Luis Walser planteó también que se “debe relocalizar, sí o sí, la planta”, y en caso contrario se recurrirá a la Justicia.

    Desde el lado uruguayo, el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, criticó a Frigerio y pidió ser “cuidadosos en el tono y en las formas”, al reivindicar el diálogo como vía de resolución. “El conflicto de Botnia nos tuvo que dejar como enseñanza que si la irracionalidad le gana al diálogo, las poblaciones quedan de rehenes”, afirmó el jefe comunal del país vecino.

    Rogelio Frigerio, en una reunión

    Como si fuera un fantasma del pasado, la discusión sobre cómo afrontar y mitigar los daños ambientales de este tipo de proyectos productivos reaparece una y otra vez. Curiosamente, la primera planta de UPM en Uruguay, ubicada Fray Bentos, tuvo la semana pasada el primer derrame de ácido sulfúrico en el puerto de la ciudad.

    El incidente se registró 17 años después de que entrara en funcionamiento.

  • No enfrente de nuestras playas

    No enfrente de nuestras playas


    Continúa la polémica en ambos lados del río Uruguay por la construcción de una planta de hidrógeno verde sobre el curso de agua compartido. Este viernes, el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio (PRO), volvió a criticar la medida del país vecino y pidió apelar al “sentido común”: “Si la van a hacer, que la hagan no justo enfrente de nuestras playas más concurridas”, enfatizó en sus redes sociales.

    “En Colón volví a dejar algo muy claro, no podemos permitir otra Botnia“, sostuvo Frigerio el lunes, en esa ciudad de Entre Ríos, frente a la cual se encuentra la localidad de Paysandú, sobre el margen uruguayo del río. Allí, la empresa chileno-peruana HIF Global tiene determinado construir una planta de hidrógeno verde. Según la compañía, el emprendimiento en Paysandú “contempla la generación de electricidad a partir de fuentes renovables y la transmisión de esta energía a la planta de e-Combustibles”.

    Pero sobre el fin de esta semana, la polémica está lejos de menguar. Este viernes el gobernador Frigerio recurrió a sus redes sociales para volver a referirse al tema: “Yo no combato inversiones que dan empleo. Lo único que pedimos es que relocalicen la planta y no la emplacen justo enfrente de nuestras playas más concurridas. Puro sentido común”, escribió por el mediodía, luego de haber sido interpelado por Rodolfo Llanos, presidente de la Unión de Emprendedores de la República Argentina.

    Llanos le había recriminado, temprano este mismo viernes, “que la exBotnia exporta U$S 2.000 millones en celulosa y que toda la provincia de Entre Ríos exporta 1.425 millones. Si se pondría a buscar más empresas que se radiquen… Pero el las combate en nombre la contaminación. Siempre anti progreso”.

    Recogiendo el guante, Frigerio volvió a pronunciarse: “Yo no cuestiono la contaminación del río por parte de esta planta de combustibles sintéticos (en Paysandú) porque no tengo elementos para hacerlo. Además, hasta que no tratemos los efluentes cloacales e industriales de este lado, mucha autoridad moral no tenemos. Y por eso las obras de saneamiento que estamos encarando a lo largo de nuestras costas en Entre Ríos”.

    “Lo único que pedimos, desde el sentido común, es que si la van a hacer, la hagan unos kilómetros para cualquiera de los márgenes, y no justo enfrente de nuestras playas más concurridas. Si alguna vez vienen para este lado inversiones industriales importantes que requieran estar sobre la costa del río y que generen muchos puestos de trabajo, prometo que no las vamos a instalar enfrente de Carmelo”, amplió Frigerio. En específico, a inicios de la semana, el gobernador había sugerido que el emplazamiento fuera menos a unos 30 kilómetros de la costa.

    En los días previos, y a la par de que la empresa presentó los papeles ante el Ministerio de Ambiente del Uruguay (último paso necesario antes empezar a construir la planta), un grupo de legisladores del PJ, enfrentados con Frigerio, presentó una acción judicial preventiva contra el Estado uruguayo y la empresa HIF Uruguay SA para, afirmaron, evitar un eventual daño ambiental derivado de la instalación de una planta. Quedó a cargo de los legisladores nacionales del PJ Guillermo Michel, Adán Bahl (ex intendente de Gualeguaychú) y Marianela Marclay.

    Esos legisladores reclamaron al gobierno uruguayo de Yamandú Orsi que los uruguayos no cumplieron presuntamente con los artículos de consulta bilateral que están previstos en el Estatuto del Tratado sobre el Río Uruguay que se administra bajo la Comisión conocida como CARU. La demanda, presentada por Michel, Adán y Bahl figura bajo el expediente 3276/2026, y solicita medidas de prevención de daños y perjuicios ante lo que los legisladores consideran un posible impacto ambiental “irreparable”.

    En los años 2000, la instalación de Botnia de manera inconsulta sobre la margen uruguaya del río compartido generó un duro enfrentamiento, con cortes de ruta en el puente internacional que iba de Gualeguaychú a Fray Bentos, una demanda que la Corte de la Haya resolvió dándole la razón a la Argentina y pidiendo controles periódicos sobre el estado del río que se realizan en forma esporádica, de acuerdo a ambientalistas de la zona.

    En medio, los reclamos de los pobladores por los olores nauseabundos, cambios en la calidad del agua del río y mortandad de peces se acrecentaron desde entonces e incluso hubo algunas intervenciones de la justicia contra la empresa que admitió al menos en un par de ocasiones que tuvo escapes tóxicos, hasta que la compañía finlandesa tuvo un proceso de reconversión y fue vendida a otro grupo europeo.

  • No podemos permitir otra Botnia

    No podemos permitir otra Botnia


    El gobernador Rogelio Frigerio salió este martes a marcar posición en la escalada contra la planta de hidrógeno verde que los uruguayos construirán en Paysandú, a la altura de la turística localidad entrerriana de Colón. “Ayer en Colón volví a dejar algo muy claro, no podemos permitir otra Botnia”, sentenció y recordó que se había reunido con las autoridades uruguayas para pedirle su relocalización.

    Ocurre que mientras la empresa HIF Global avanza con su proyecto de construcción de una planta de Hidrógeno verde para producir combustibles sintéticos en Paysandú, frente la zona de Colón, el rechazo al proyecto crece en Entre Ríos, bajo la sombra del conflicto por las pasteras que enfrentó duramente a uruguayos y argentinos a mediados de los 2000.

    El lunes, el gobernador estuvo en Colón y habló con las autoridades municipales y legisladores del ese municipio. Allí sentó parte de su posición: “Mantuve varias reuniones desde el minuto cero con autoridades de Uruguay para dejar clara nuestra posición: la refinería de combustibles sintéticos proyectada en Paysandú tiene que relocalizarse”.

    Y agregó: “Logramos que el estudio de impacto ambiental incluya a Colón y vamos a seguir muy de cerca sus conclusiones para definir los próximos pasos. El compromiso que asumimos desde el primer día es defender los intereses de nuestra provincia y en eso estamos trabajando”.

    El gobernador, además, sostuvo. “A diferencia del kirchnerismo, creemos en el sector privado, en la inversión y en la generación de empleo. Queremos más empresas produciendo y creciendo en la región, tanto en Argentina, en Entre Ríos como en Uruguay”.

    Y agregó: “Nuestro planteo no es contra la planta ni contra la inversión: es en defensa del desarrollo turístico y productivo de la costa del río Uruguay. Por eso proponemos su relocalización”.

    A la par de que la empresa presentó los papeles ante el Ministerio de Ambiente oriental para dar el último paso necesario y empezar a construir la planta, un grupo de legisladores del PJ, enfrentados con Frigerio, presentaron una acción judicial preventiva contra el Estado uruguayo y la empresa HIF Uruguay SA -la que construirá la planta– para, afirman, evitar un eventual daño ambiental derivado de la instalación de una planta de combustibles sintéticos en la ciudad de Paysandú, frente a la costa entrerriana del río Uruguay. Lo hicieron los legisladores nacionales del PJ Guillermo Michel, Adán Bahl y Marianela Marclay

    Si bien Michel acusó al gobierno entrerriano de una supuesta inacción frente al proyecto, desde el entorno del gobernador Rogelio Frigerio sostienen que el mandatario exigió la relocalización de la planta argumentando que el proyecto pone en riesgo el turismo, el ambiente y las economías regionales. Frigerio exigió que se instale al menos a unos 30 kilómetros de la costa.

    Hoy, los legisladores reclaman al gobierno uruguayo de Yamandú Orsi que los uruguayos no cumplieron presuntamente con los artículos de consulta bilateral que están previstos en el Estatuto del Tratado sobre el Río Uruguay que se administra bajo la Comisión conocida como CARU.

    La demanda, presentada por Michel, Adán y Bahl figura bajo el expediente 3276/2026, y solicita medidas de prevención de daños y perjuicios ante lo que los legisladores consideran un posible impacto ambiental “irreparable”. En la presentación sostienen que el proyecto avanza sin cumplir con las obligaciones establecidas en el Estatuto del Río Uruguay ni con la jurisprudencia fijada por la Corte Internacional de Justicia de La Haya en el caso de las plantas de celulosa conocido como “Botnia-UPM”.

    En ese sentido, solicitaron que “se adopten las medidas necesarias y razonables para que no se produzca o se intente, en todo caso, disminuir su magnitud”, en base a lo previsto en los artículos 1710 y 1711 del Código Civil y Comercial de la Nación y el artículo 319 del Código Procesal Civil y Comercial.

    Días atrás, con la presentación de la empresa, que promete una inversión de más de U$S 5300 millones y un empleo durante la construcción de 1.400 personas,se informó que había hecho ajustes internos como la reducción de la superficie de la planta en un 35%, además de una reducción de la altura de las antorchas de seguridad.

    Una vez construida, prometen 400 empleos para fabricar combustibles sintéticos o “e-combustibles”, que sustituyen los combustibles derivados del petróleo.

  • La instalación de una planta de hidrógeno verde en Paysandú reaviva el conflicto ambientalista entre Argentina y Uruguay

    La instalación de una planta de hidrógeno verde en Paysandú reaviva el conflicto ambientalista entre Argentina y Uruguay


    El proyecto uruguayo para instalar en Paysandú una planta de combustibles sintéticos que combinaría hidrógeno verde producido in situ con CO biogénico capturado de la combustión de residuos forestales mantiene en vilo a los vecinos de Colón, en Entre Ríos, quienes ya judicializaron la iniciativa.

    El escenario amenaza con convertirse en un nuevo foco de tensión bilateral, similar al que enfrentó a Argentina y Uruguay hace casi dos décadas por la instalación de la planta de celulosa de la empresa finlandesa Botnia sobre la margen uruguaya del río, a la altura de Fray Bentos: el llamado conflicto por las pasteras.

    Aquella controversia derivó en años de protestas comunitarias con cortes en los puentes internacionales e incluso llevó a ambos países ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. El tribunal concluyó que Uruguay había incumplido los procedimientos de información y consulta previstos en el Estatuto del Río Uruguay, aunque determinó que no se había probado una contaminación significativa del río. Por eso, la planta -puesta en funcionamiento en 2007 y luego adquirida por UPM en 2009- continuó operando.

    En ese momento, el conflicto se agravó por la falta de comunicación entre los dos países para cumplir con los tratados vigentes, una situación que algunos actores afirman que vuelve a repetirse ahora. Entonces también confluyeron la movilización de comunidades entrerrianas, grupos ambientalistas y la escalada política que protagonizaron los fallecidos Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez hacia 2005.

    Reclamos políticos y judicialización

    En la actualidad, el foco del conflicto está en un fuerte reclamo de la oposición entrerriana y en la judicialización de parte del proyecto. Pero el gobierno de Rogelio Frigerio sostiene que lo sigue hace un año.

    Este fin de semana, los diputados Guillermo Michel y Marianela Marclay, junto con el senador Adán Bahl —todos peronistas— se presentaron como “amicus curiae” en la causa que tramita en la Justicia Federal por la instalación de la planta de hidrógeno verde que construye en Uruguay, frente a Entre Ríos, la empresa HIF Global.

    Por su parte, Frigerio mantiene el tema como una cuestión de Estado. Lo habló con el presidente Yamandú Orsi y con su canciller, Mario Lubetkin . El gobernador no está en contra de la planta, afirman, sino que pide que la relocalicen para que no haya contaminación visual y no afecte el desarrollo turístico de la zona.

    HIF Global se define como desarrolladora de proyectos de e-combustibles. Según su información oficial, produce e-fuels en la planta HIF Haru Oni, en Chile, y desarrolla proyectos a escala comercial en Estados Unidos, Uruguay, Chile, Brasil y Australia.

    La inversión estimada para el proyecto en Paysandú supera los 5.300 millones de dólares. Pero la protesta va creciendo del lado argentino. Ocurre que en la costa entrerriana crece la preocupación porque su economía es turística y temen volver a enfrentarse con un paisaje dominado por una gran instalación industrial y chimeneas visibles desde sus playas, en la otra orilla del río Uruguay. El proyecto estima que estén a unos 3 a 4 kilómetros de la costa del río y el gobierno entrerriano les pide que lo hagan a 30.

    “Consideramos que la transparencia y el acceso a la información son fundamentales en un tema que puede afectar al río Uruguay y a nuestras comunidades”, afirmó Michel en un extenso mensaje publicado en redes sociales. Allí también anunció la creación de un sitio web para difundir documentación del proyecto entre los entrerrianos.

    “De los documentos surge que no se habría activado el procedimiento de información y consulta previa previsto en el artículo 7 y siguientes del Estatuto del Río Uruguay, que obliga a los Estados a regular y limitar el uso del río y proteger su medio ambiente”, agregó.

    Ese artículo establece que si uno de los países planea realizar una obra que pueda afectar la navegación, el régimen del río o la calidad de sus aguas, debe comunicarlo a la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), acompañando la documentación técnica y los estudios necesarios para que la otra parte pueda evaluar sus efectos.

    Según los legisladores entrerrianos, ese procedimiento no se habría cumplido. También sostienen que corresponde a la delegación argentina ante la CARU exigir no sólo la notificación de la intención del proyecto, sino también la presentación del plan técnico completo para evaluar su impacto ambiental.

    En paralelo, los legisladores cuestionaron decisiones tomadas en el pasado por la propia representación argentina.

    “En diciembre de 2019, cuando Rogelio Frigerio era ministro del Interior, la delegación argentina ante la CARU designada por su gestión aprobó la Resolución 28/19 que modificó el Digesto del Río Uruguay debilitando estándares ambientales. Hoy afirma defender el ambiente y el río, pero fue su propia gestión la que impulsó una decisión que viola el artículo 41 del Estatuto del Río Uruguay”, afirmaron Michel, Marclay y Bahl.

    La referencia apunta a una modificación del Digesto aprobada sobre el final del gobierno de Mauricio Macri que, según distintos especialistas, redujo exigencias ambientales vinculadas al principio de no regresión, previsto en el artículo 41 del tratado sobre el río Uruguay.

    Ese punto también fue objeto de reclamos diplomáticos durante la gestión de la Cancillería encabezada por Santiago Cafiero.

    De todos modos, el actual rol político de Frigerio -con fuerte presencia territorial- lo ubica hoy en una posición distinta a la que tenía en 2019 dentro del gabinete nacional.

    En la misma línea crítica se pronunció Luciana Tito, ex jefa de Gabinete de la Cancillería durante la gestión de Cafiero.

    “La modificación del Digesto aprobada en diciembre de 2019 fue una decisión política adoptada en el ámbito de la CARU durante el gobierno de ese momento, que implicó flexibilizar los estándares ambientales y ampliar los márgenes de contaminación permitidos”, sostuvo.

    El gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, con el presidente de Uruguay Yamandú Orsi

    Según explicó, la medida se tomó además sin intervención de la Consejería Legal de la Cancillería.

    “Cuando asumimos y advertimos esta situación, sostuvimos siempre la misma posición: la necesidad de revisar ese Digesto, porque implicaba un retroceso en los estándares ambientales establecidos por el Estatuto del Río Uruguay, en clara violación del artículo 41, que establece que ambos países deben proteger el río, prevenir la contaminación y no retroceder en las exigencias técnicas para su cuidado”, señaló.

    La planta proyectada por HIF Global en Paysandú tendrá una capacidad final estimada de hasta 880.000 toneladas anuales de combustibles sintéticos.

    El proyecto promete generar 1.400 empleos durante la construcción y unos 300 puestos permanentes en la etapa operativa. Según el memorándum firmado con el gobierno uruguayo, la producción se exportaría a través del puerto de Montevideo, con un horizonte de exportaciones a partir de 2029.

    La iniciativa incluye una planta destinada a producir combustibles sintéticos -entre ellos e-gasolina- que pueden utilizarse como reemplazo de combustibles fósiles en motores de combustión, con menores emisiones de carbono.

    El proceso prevé utilizar dióxido de carbono biogénico capturado en parte de la combustión de residuos forestales y también de las emisiones de la planta de bioetanol Alcoholes del Uruguay (ALUR), ubicada en Paysandú.