Tag: 24 De Marzo

  • A 50 años del golpe, Misiones reafirma el compromiso con la memoria y los derechos humanos

    A 50 años del golpe, Misiones reafirma el compromiso con la memoria y los derechos humanos

    El gobernador Hugo Passalacqua asistió al acto por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, que se llevó a cabo en el Aula Magna del Instituto Montoya, y donde también se rindió homenaje a Monseñor Jorge Kemerer, primer obispo de la Diócesis de Posadas, reconocido por su compromiso con los derechos humanos durante la última dictadura cívico-militar, informó el Gobierno de Misiones.

    El mandatario afirmó que se trata de “un día horrible, recordar 50 años de una ferocidad increíble que se cometió en una dictadura cívico-militar, no hay que olvidarse de eso, cívico-militar”.

    “Hoy recordamos ese momento tan duro, tan cruel, de una manera sabia. Hemos decretado una jornada de reflexión y este homenaje a Monseñor Kemerer apunta justamente a eso”, explicó Passalacqua.

    Además subrayó el valor del compromiso con el otro como eje del reconocimiento, al reflexionar sobre lo que significa estar al lado del que está mal, del que sufre. Yo tuve el gusto de conocerlo en sus últimos días y siempre transmitía esa actitud compasiva, comprendiendo la realidad del otro, sobre todo del más pobre.

    Es un día terrible, pero que hay que enfrentar reflexionando”, enfatizó.

    Día de la Memoria

    Francisco “Pancho” Perié, expreso político, ofreció un testimonio marcado por la experiencia directa de la represión durante la última dictadura, remarcando el impacto que tuvo sobre estudiantes, militantes y sus familias en toda la provincia.

    Muchos de nosotros fuimos detenidos y nuestras familias vivieron situaciones muy difíciles. Las visitas de Monseñor Kemerer eran un sostén fundamental en medio de ese contexto”, señaló.

    “Cuando estábamos presos, lo primero que hacían nuestros familiares era ir a verlo, y él inmediatamente iba a visitarnos. A pesar de los maltratos y las requisas de las que era objeto, insistía en entrar. Eso nos daba tranquilidad y contención”, relató.

    Tenía un compromiso profundo con la sociedad y con los que sufrían. No se quedaba en lo religioso, estaba presente”, afirmó.

    “Nunca más”

    Finalmente, Perié situó el homenaje en el presente y reivindicó la memoria como una construcción activa. “Reivindicamos que, en la presencia del gobernador de la provincia, que ha instituido hoy como un día de reflexión, pero más que de reflexión de compromiso por la memoria de nuestros 30.000 compañeros desaparecidos, los nietos que seguimos buscando, la verdad de quiénes fueron los responsables y la justicia que queremos que se haga para que nunca más haya dictadura”.

    Participaron del acto el ministro coordinador de Gabinete, Carlos Sartori; el ministro de Gobierno, Marcelo Pérez; el ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori; el ministro de Educación, Ramiro Aranda; el ministro de Cultura, José Martín Schuap; el obispo de la Diócesis de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez; junto a autoridades provinciales, representantes institucionales y miembros de la comunidad educativa.

  • Conmemoración en Plaza de Mayo: masiva marcha por el 50° aniversario del último Golpe de Estado

    Conmemoración en Plaza de Mayo: masiva marcha por el 50° aniversario del último Golpe de Estado

    Miles de personas —autoconvocadas, afiliadas a partidos políticos o agrupadas en organismos de derechos humanos— protagonizan este martes 24 de marzo una nueva movilización hacia Plaza de Mayo. El objetivo es recordar un nuevo aniversario del Golpe de Estado de 1976, en una jornada que adquiere un significado especial al cumplirse cinco décadas de aquel quiebre institucional. Aunque la convocatoria no partió de consignas partidarias, la marcha se realiza en defensa de los derechos humanos y con críticas a la política del gobierno nacional en la materia.

    En distintas ciudades del país se registran concentraciones y actos por el Día de la Memoria, Verdad y Justicia. Como cada año, el epicentro de la convocatoria vuelve a ser la histórica plaza frente a la Casa Rosada.

    La Cámpora movilización 24032026
    Este martes se cumplen 50 años del último golpe de Estado cívico-militar en Argentina

    El acto principal está previsto para las 16:30 y contará con la presencia de referentes de organismos de derechos humanos como “Taty” Almeida, Adolfo Pérez Esquivel y Estela de Carlotto.

    En el escenario se anticipan intervenciones con cuestionamientos hacia la administración de Javier Milei, especialmente por su postura respecto de las políticas de derechos humanos.

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    24 de marzo de 2026: se cumplen años del último golpe de stado cívico-militar en Argentina | AFP

    Las organizaciones convocantes —entre ellas agrupaciones de derechos humanos, espacios políticos y sindicatos— promovieron la participación desde el mediodía, definiendo diversos puntos de encuentro en las inmediaciones de Plaza de Mayo.

    Estela de Carlotto: “Una dictadura es violencia y es una vergüenza para el país”

    La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, afirmó este martes que el 24 de marzo funciona como “el recuerdo de algo que no tiene que volver a pasar”, en alusión al golpe de Estado cívico-militar de 1976.

    Carlotto, que hablará esta tarde en el acto central en Plaza de Mayo, sostuvo que “una dictadura es violencia y es una vergüenza para el país” y resaltó la labor de los organismos de derechos humanos para que, desde 1983, la Argentina cuente con “una democracia con el voto de la gente”.

    Movilización por el 50 aniversario del golpe de estado 24032026
    Marcha a Plaza de Mayo por los 50 años del último golpe de Estado cívico-militar en Argentina | NA

    También señaló que “las abuelas siguen trabajando como siempre” en la búsqueda de unos 300 bebés apropiados durante la dictadura, y advirtió que esa tarea se desarrolla hoy “sin ayuda del Estado”, aunque remarcó: “Igual hay gente muy buena que nos ayuda a seguir adelante”.

    “Abuelas quedamos dos, la vicepresidenta y yo”, afirmó al referirse a Buscarita Navarro de Roa, y precisó que quienes integran actualmente la organización “son todos nietos encontrados y hermanos”. En ese marco, añadió: “Abuelas va a seguir siempre para encontrar a los que buscamos hace tantos años”.

    “Nos tienen que ayudar todos, los que habitan nuestra patria y algunos que están afuera, porque los nietos pueden estar viviendo en un país lejano porque no saben quiénes son realmente, porque les han mentido sobre su verdadera familia”, explicó en declaraciones a Radio 10.

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    En los balcones, argentinos y argentinas cuelgan banderas por la Memoria, la Verdad y la Justicia | NA

    Carlotto advirtió que la situación actual del país refleja carencias, y señaló que se trata de “un país en el que faltan cosas como el trabajo y a muchos el plato de comida diario”. Añadió que “no puede ser que haya hambre en un país en el que se cae una semilla al piso y crece una planta”.

    “En este país podemos vivir bien todos los argentinos, no puede ser que haya niños que no comen”, afirmó, y subrayó que “esto depende de las autoridades, del Gobierno”, al tiempo que convocó a la sociedad a mostrarse “solidaria” con quienes atraviesan mayores dificultades.

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    Carteles de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo en la marcha por los 50 años del último golpe de Estado en Argentina | NA

    “La Cámpora” se moviliza desde la ESMA y hará una parada en San José 1111 para darle “cariño, acompañamiento y amor” a Cristina Kirchner

    La agrupación “La Cámpora”, alineada con el kirchnerismo, inició su marcha desde el predio de la ex ESMA, en el barrio de Núñez. La caminata comenzó a las 09:00. A diferencia de ediciones anteriores, el trayecto incluirá una parada en San José 1111, frente al domicilio donde la expresidenta Cristina Kirchner cumple su condena. Esa escala tiene un carácter simbólico antes de que la columna se incorpore a la central.

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    La ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) fue uno de los principales centros clandestinos de detención

    Al frente de la marcha de “La Cámpora” figura la diputada bonaerense Mayra Mendoza, referente del cristinismo, quien sostuvo que la “condena injusta” y la prisión domiciliaria de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner configuran, en su visión, un escenario de “democracia degradada”.

    En ese sentido, Mendoza confirmó la parada en San José 1111 y afirmó: “Vamos a saludar a Cristina en San José 1111 para darle todo nuestro cariño, acompañamiento y amor”. Y agregó: “No estamos viviendo una democracia plena con la principal líder opositora secuestrada, presa. Cristina está cumpliendo una condena injusta porque ella es una mujer inocente”.

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    Este martes 24 de marzo de 2026 se cumplen 50 años del último golpe de Estado cívico-militar en Argentina | AFP

    Las dos CTA, el Frente Renovador, la UCR, el kicillofismo y la izquierda se movilizan a 50 años del último golpe de Estado en Argentina

    Al mediodía, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores se concentrarán en Avenida de Mayo y Bernardo de Irigoyen, mientras que el Frente Renovador —de Sergio Massa— lo hará en Avenida de Mayo y Tacuarí. Por su parte, la UCR citó a su militancia a las 13:00 en Alsina y Entre Ríos.

    Madres de Plaza de Mayo junto al Movimiento Derecho al Futuro —de Axel Kicillof— encabezarán un acto, también a las 13:00, en la Casa de las Madres (Yrigoyen 1584), desde donde partirán hacia la plaza.

    50 Aniversario del golpe militar en Argentina 24032026
    50 Aniversario del golpe militar en Argentina | AFP

    En el caso de los espacios de izquierda, el PTS y el PO se ubicarán en 9 de Julio e Yrigoyen a las 14:00. El Nuevo MAS fijó su punto de encuentro a la misma hora en Avenida 9 de Julio y Avenida de Mayo.

    El MST, por su parte, se concentrará en Diagonal Norte y Florida, mientras que Política Obrera lo hará en 9 de Julio y Avenida Belgrano.

    Movilización por el 50 aniversario del golpe de estado 24032026
    “Nunca Más”: las palabras de Julio César Strassera se convirtieron en un símbolo de la memoria colectiva argentina | NA

    Actividades previas y convocatorias de organizaciones

    En los días previos a la movilización central se desarrollaron múltiples iniciativas en reclamo de Memoria, Verdad y Justicia. Entre ellas, Abuelas de Plaza de Mayo impulsó la campaña “Florecerán pañuelos”.

    La propuesta consistió en intervenir pañuelos blancos con consignas, nombres, símbolos, ilustraciones y flores; se usaron técnicas como bordado, dibujo o collage “para que florezcan historias en todos los rincones del país”.

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    La Cámpora marcha desde el predio de la ex ESMA con un cartel que dice “Cristina libre”

    Además, durante el fin de semana se realizaron actividades conmemorativas en el predio de la ex ESMA en el marco del Festival Feria y Memoria. El evento incluyó presentaciones musicales en vivo y exposiciones a cargo de Taty Almeida y Pérez Esquivel.

    La conducción de la CGT llamó a concentrarse a las 14:00 en la intersección de Diagonal Sur y Bolívar. “Porque la memoria no se negocia. Porque la lucha sigue. Porque florecerán pañuelos”, afirmó la central obrera en un comunicado.

    La Cámpora movilización 24032026
    El lema de la marcha, como todos los años, es Memoria, Verdad y Justicia

    “A 50 años del Golpe cívico-militar, marchamos. Este 24 de marzo volvemos a las calles por Memoria, Verdad y Justicia. La CGT sale a la calle para reafirmar nuestro compromiso con la democracia, los derechos humanos y la memoria de las y los 30.000 compañeros detenidos-desparecidos”, informó la central en su cuenta de X.

    En paralelo, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), que mantiene diferencias con la conducción de la CGT, difundió su propia convocatoria para participar de la movilización junto a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, entre otros organismos.

    NG/ff

  • Video oficial por el 24 de marzo: Gobierno presenta ‘Las víctimas que quisieron esconder’

    Video oficial por el 24 de marzo: Gobierno presenta ‘Las víctimas que quisieron esconder’

    El Gobierno difundió un video alusivo al 50° aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, titulado “Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia completa”, con el que retoma la postura oficial de equiparar la violencia cometida desde el Estado con la de las organizaciones guerrilleras de los años ‘70.

    El video recoge los testimonios de una “nieta recuperada” que fue apropiada por un policía condenado por delitos de lesa humanidad y del hijo de un coronel del ejército secuestrado y asesinado por la guerrilla del Ejército Revolucionario del Pueblo en 1974.

    El video afirma: “En el año 2003 el Gobierno Nacional Argentino lanzó una campaña política empleando cuantiosos recursos públicos con una visión sesgada y revanchista que, en lugar de sanar las disputas del pasado, solo las exacerbó”, según el relato en off de las imágenes.

    “Este Gobierno se dispuso por primera vez a dar vuelta la página dándole visibilidad a la historia completa”, afirma el trabajo fílmico, que sostiene además que “cuando se la presenta de forma parcial, deja de ser memoria y se convierte en un instrumento de manipulación”.

    Además, el material califica las políticas de Derechos Humanos como un “fatal experimento narrativo que le costó miles de millones de dólares a los argentinos”.

    “Este Gobierno sostiene que las nuevas generaciones tienen derecho a acceder a una visión integral y respetuosa de aquellos años”, agrega.

    El video incluye el testimonio de Miriam Fernández, hija de los desaparecidos Carlos Simón Poblete y María del Carmen Moyano, vistos por última vez en mayo de 1977; ella conserva el apellido del policía que la anotó como hija propia, Armando Fernández, lo que la llevó a un litigio judicial con Abuelas de Plaza de Mayo.

    Según la numeración que siguen las Abuelas, la mujer es la nieta recuperada 127, y en el video afirma que vivió su historia “como hija de militares y como hija de desaparecidos”, por lo que sostiene: “Si yo puedo mirar para adelante y conciliar una historia completa por qué no lo puede hacer la Argentina”.

    Fernández declaró: “Dejemos el pasado en paz, porque a mí mi familia biológica no me la va a devolver nadie y el dolor que yo viví con mi familia de militares tampoco me lo va a devolver nadie”, y sobre Armando Fernández dijo: “Es mi papá, le guste a quien le guste, sin negar que también tengo mis papás biológicos”.

    De igual modo, el video recoge el testimonio de Raúl Larrabure, hijo del militar Argentino del Valle Larrabure, secuestrado y asesinado por el Ejercito Revolucionario del Pueblo en 1974, cuando se desempeñaba como subdirector de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Villa María.

    Larrabure relató que su padre estuvo detenido “en condiciones infrahumanas” en lugares definidos por sus captores como “cárceles del pueblo”, con “un camastro y un baño portátil”, donde sufrió “simulacros de fusilamiento y torturas”, y que fue “el secuestro más largo de la historia argentina, con 372 días”.

    “Queremos que la verdad completa se imponga y que los chicos puedan discernir qué estuvo bien y qué estuvo mal, porque nosotros somos testigos de esa época”, añadió.

    Larrabure, que al igual que Miriam Fernández dio su testimonio en una nota realizada en el Salón Blanco de la Casa Rosada, sostuvo que durante los años en los que se llevaron adelante los juicios por delitos de lesa humanidad, se vivió “una historia falaz”.

  • Sara Mrad: “Las nuevas generaciones son clave” en QR! sobre la lucha de las Madres de Plaza de Mayo

    Sara Mrad: “Las nuevas generaciones son clave” en QR! sobre la lucha de las Madres de Plaza de Mayo

    En el ciclo “QR!” de Canal E, el conductor Pablo Caruso entrevistó a Sara Mrad, referente de Madres de Plaza de Mayo de Tucumán. Mrad analizó el presente de la organización y el rol de las nuevas generaciones en la continuidad de la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia.

    Durante la entrevista, Mrad subrayó que, a pesar del paso del tiempo, las Madres conservan intacta su convicción. “Estamos disminuidas en número, pero no en entusiasmo ni en ganas”, afirmó, al referirse al proceso natural de envejecimiento de las integrantes.

    Madres de Plaza de Mayo en 1977

    Uno de los ejes centrales de la charla fue el vínculo con las nuevas generaciones. En ese sentido, Mrad destacó la importancia de transmitir la historia a jóvenes que, en muchos casos, no vivieron la dictadura pero se acercan a partir de la educación o del entorno familiar. “Para nosotros, lo más importante son los jóvenes”, sostuvo, y remarcó que la continuidad de la lucha depende de ese puente intergeneracional.

    La referente también aludió al sentido histórico de las marchas de los jueves, retomando una consigna emblemática de Hebe de Bonafini. “La lucha de las Madres todos los jueves inicia una nueva posibilidad de generar acciones”, explicó, y añadió que cada movilización funciona como un punto de encuentro y una renovación del compromiso colectivo.

    En otro tramo, Mrad ofreció una lectura política sobre la actualidad, vinculando el reclamo histórico con problemáticas del presente. En ese marco planteó que las luchas por la Memoria y la Justicia deben mantenerse activas frente a contextos que, según su visión, ponen en tensión consensos democráticos construidos en las últimas décadas.

    Finalmente, insistió en que la vigencia del movimiento radica en sostener la participación social y el compromiso con los derechos humanos. Para Mrad, el desafío actual es que las nuevas generaciones no solo conozcan la historia, sino que también la incorporen como parte de una práctica activa en el presente.

    LB

  • El Gobierno prepara un video ‘sorpresa’ para el 24 de marzo y refuerza la consigna ‘memoria completa’

    El Gobierno prepara un video ‘sorpresa’ para el 24 de marzo y refuerza la consigna ‘memoria completa’

    El Gobierno nacional prepara un nuevo mensaje audiovisual para emitir este 24 de marzo, en el marco del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, con la intención de reforzar su lugar en la disputa histórica y cultural sobre la última dictadura. Es una estrategia que el oficialismo repite desde hace tres años y que busca imponer la noción de una “memoria completa” como eje de su relato.

    Según informó la Agencia Noticias Argentinas, los equipos de comunicación de la Presidencia ultiman los detalles de una pieza audiovisual que será difundida en las próximas horas, cuyo contenido se mantiene en estricto secreto. La producción está a cargo del director nacional de Comunicación Digital, Juan Pablo Carreiras, y del cineasta Santiago Oria, ambos cercanos al presidente Javier Milei.

    Una estrategia que se repite

    La difusión de este tipo de materiales integra una línea sostenida del oficialismo para incidir en el debate público sobre el pasado reciente. En 2025, quien protagonizó el mensaje fue el politólogo Agustín Laje, que en un video puso en duda la cifra de 30 mil desaparecidos sostenida por organismos de derechos humanos.

    Esa postura también fue manifestada por el propio presidente, que en reiteradas oportunidades rechazó lo que define como una “visión parcial” de la historia y reivindicó la necesidad de incorporar otras interpretaciones del período.

    Contexto político y tensiones

    La nueva intervención del Gobierno se producirá en un contexto marcado por movilizaciones masivas de organismos de derechos humanos, partidos políticos y sindicatos, que volverán a marchar en todo el país al cumplirse un nuevo aniversario del golpe de Estado de 1976.

    En paralelo, el debate se trasladó también al ámbito institucional. En el Senado se aprobó recientemente una declaración de condena al golpe impulsada por sectores de la oposición, aunque no sin tensiones en torno al concepto de terrorismo de Estado, que volvió a generar diferencias políticas. A su vez, la Conferencia Episcopal Argentina hizo un llamado en las últimas horas a construir una “memoria íntegra” y reafirmó el consenso democrático expresado en el tradicional “Nunca Más”.

    En ese escenario, el mensaje que difundirá el Gobierno se inscribe en una disputa más amplia sobre el sentido del pasado reciente, en la que la memoria, la política y la construcción de relato vuelven a ocupar un lugar central en la agenda pública.

  • Memoria: 24 de marzo vuelve a poner en tensión a la política argentina entre actos y discursos

    Memoria: 24 de marzo vuelve a poner en tensión a la política argentina entre actos y discursos

    Probablemente, junto a José Claudio Escribano, seamos los únicos que quedamos de quienes atravesaron toda la última dictadura militar ejerciendo el periodismo con la responsabilidad de conducir una redacción y que hoy siguen haciéndolo.

    Al ser cada vez menos los testigos que conservan la perspectiva desde la misma función, la responsabilidad de transmitir esa experiencia crece. Espero la de Claudio con interés.

    En mi caso, la huella mnémica quedó en el cuerpo, algo que no puede sentir quien no lo vivió. Hace poco más de dos años me operaron de columna en el Hospital Italiano; su jefe de traumatología relata que, al salir de la anestesia aún inconsciente, gritaba de dolor hablando sobre la tortura en El Olimpo, donde estuve detenido en 1979.

    Nunca odié; siempre estuve agradecido de haber sido uno de los que sobrevivieron en El Olimpo, donde asesinaron a 700 de los 750 detenidos, y lo mismo sentí después de la Guerra de Malvinas, esa vez ya sin la ilegalidad de la desaparición, cuando ordenaron mi arresto a disposición del Poder Ejecutivo por traición a la patria.

    Esas dos salvaciones hicieron tener fe al agnóstico que era.

    Leyendo en estos días, a 50 años del golpe del 24 de marzo, columnas muy interesantes sobre ese período —más que análisis—, lo que puedo aportar es testimonio personal.

    Conocí a Videla, conocí a Massera y conocía a Camps. Paradójicamente, no conocí a quien me hizo desaparecer en enero de 1979 y que, tras una semana, me liberó a pocas cuadras de la sede del Primer Cuerpo de Ejército —que él comandaba—; me hizo cruzar la ciudad con un encapuchado desde Flores, donde estaba El Olimpo, a Palermo para llevarles a los militares “blandos” el mensaje de que había sido él, Suárez Mason.

    Massera produjo la primera prohibición de circulación de la revista que dirigía –La Semana– por haber publicado una nota del historiador Armando Alonso Piñeiro titulada “Brown era pirata y Güemes anarquista”. Así de ridículo.

    Videla era aun más ridículo: en 1980 citó a los directores de medios a una reunión en la Casa Rosada para un anuncio importante. Éramos Ernestina Herrera de Noble (Clarín), Bartolomé Mitre (La Nación), Aníbal Vigil (Editorial Atlántida), Bernardo Neustadt (revista Extra), Hugo Gambini (revista Redacción) –hoy todos fallecidos– y yo por Editorial Perfil. Por entonces la radio y la televisión eran estatales y obviamente no existía internet, por lo que solo había prensa privada en papel.

    El anuncio fue que Argentina iba a entrar en guerra con Brasil porque la construcción de la represa de Itaipú con una cota “excesiva” iba a dejar sin agua el río Paraná. El deseo de una guerra estaba entre ellos. Juan Pablo II les había impedido la guerra con Chile dos años antes, y recuerdo muy bien en los interrogatorios en El Olimpo que combinaban tortura psicológica y física, el interés crítico sobre la frustrada guerra con Chile que “se quiere quedar con parte de nuestro sur austral”, sumado al antisemitismo que los convencía de la verosimilitud del Plan Andinia, por el cual el sionismo planeaba quedarse con la deshabitada Patagonia estableciendo allí un Estado judío.

    Esos delirios dominaban la mente de una parte significativa de aquellos militares, lo que explica no solo lo criminal de su accionar sino también el fracaso de gestión en todos los planos, desde la economía hasta la Guerra de Malvinas, y por eso, a diferencia de las contemporáneas dictaduras de Chile y Brasil, la dictadura argentina terminó tan desprestigiada, lo que posibilitó que Raúl Alfonsín llevara adelante el único juicio en la historia de la humanidad contra los mismos militares que aún tenían las armas.

    Sigo con los desvaríos: comenzada la Guerra de Malvinas, conocí al general Camps porque me citó al Estado Mayor Conjunto para “anoticiarme” de que, terminado el combate, me iban a fusilar por traición a la patria por un artículo que habíamos publicado del periodista norteamericano Jack Anderson (ganador el premio Pulitzer 1972 por los Papeles del Pentágono). Camps, a los gritos, me dijo que no existía una flota de 40 barcos británicos viniendo al Atlántico sur, que eran mentiras de los ingleses para amedrentar a nuestros soldados y que yo había colaborado difundiendo informaciones derrotistas, siendo funcional al enemigo. Con una pistola sobre el escritorio, me dijo: “Lo fusilaremos cuando ganemos la guerra porque ahora todas las balas las vamos a usar para matar a los ingleses”.

    Episodios como los que relato me llevaron a la conclusión de que, por encima de todo, eran ignorantes. Siendo muy joven, me costaba entender cómo gente tan poco preparada podía tener tanto poder. Sin ánimo de disculpa en lo más mínimo, encontraba algo de consuelo en la explicación del intelectualismo moral de Sócrates, para quien el mal es ignorancia y “actúa bien quien conoce el bien”. Y en Hannah Arendt en su célebre frase sobre la “banalidad del mal” al cubrir como periodista el juicio al nazi Adolf Eichmann. Lo que no implica que el mal sea banal y, al igual que Arendt, en su caso, nunca minimizo la culpa que les cabe a los comandantes de la dictadura, solo quiero transmitir que se trataba de gente muy mediocre, el mejor ejemplo fue Videla balbuceando cuando José Ignacio López hizo historia preguntándole, en una conferencia de prensa pública, sobre los desaparecidos.

    Con los años, y después de más de 42 años de democracia, aprendí que –mayoritariamente– no hay virtud superior en quienes llegan a la presidencia y conducen el país. Son iguales de defectuosos que el promedio, agravado porque el exceso de poder produce alejamiento de la realidad.

    En su columna de ayer en La Nación, Carlos Pagni cuenta que el secretario general de Videla, José Villarreal, era simpatizante del radicalismo y, citando el libro de Pablo Gerchunoff El planisferio invertido, cuenta el plan que Alfonsín propuso a ese sector de los militares para que hubiera una Asamblea Constituyente con una transición cívico militar breve que desembocara en democracia. Lo que a mí personalmente me consta es que Ricardo Balbín, presidente de la UCR hasta su muerte, en 1981, trató de influir sobre los menos mesiánicos de la cúpula militar para que, tras el período de cinco años de Videla encabezando la Junta Militar, se llamara a elecciones.

    Personalmente, entrevisté a Balbín en 1977 y el título del reportaje era una cita del líder radical diciendo: “Videla es un general para la democracia”. Lo paradójico es que la Secretaría de Prensa y Difusión –así se llamaba– de la Presidencia estaba en manos de la Marina, o sea de Massera, quien también dispuso la prohibición de circulación de esa edición de La Semana porque estaban expresamente prohibidos los reportajes a cualquier político. Obviamente, el plan tanto de la Martina como de gran parte de la cúpula del Ejército no era entregar el poder en 1981 sino continuar todo lo que se pudiera, y la Guerra de Malvinas fue el intento de relegitimar al gobierno militar, concluyendo en lo opuesto.

    De Alfonsín –hizo su secundario en el Liceo Militar y era de la misma generación, por lo que conocía a muchos de la cúpula del Ejército– sí me consta que tenía en mente desde mucho antes de ser presidente su plan de juzgamiento de los comandantes –solo de quienes hubieran cometido hechos aberrantes–, limitando la responsabilidad de los cuadros subalternos, quienes habían recibido órdenes bajo la concepción de la “obediencia debida”. Terminada la Guerra de Malvinas, La Semana publicó la primera foto en tapa de Alfredo Astiz, el capitán de fragata de la ESMA conocido como “el Ángel de Muerte”, quien había rendido las islas Georgias ante los ingleses. Preocupado por las consecuencias que esa tapa traería, Alfonsín vino a la redacción a alertarme del riesgo que corría: “La responsabilidad se limitará a los comandantes y no a los subalternos. Hijo, no publique eso, lo precisamos vivo para la democracia”.

    No le hice caso, Alfonsín tenía razón, la dictadura clausuró La Semana y poco después ordenó mi arresto. Alfonsín terminó siendo abogado del hábeas corpus pidiendo mi libertad y, tras el asilo en una embajada, pasé el último año de la dictadura en Estados Unidos para regresar con la llegada de la democracia.

    Walter Benjamin, en su Sobre el concepto de la historia, explicaba la imposibilidad de ver con los ojos del presente la historia tal cual como fue, comparándola con un relámpago, que solo en el breve instante de su presente se puede ver y luego ya pasó.

    Ayer, Fernández Díaz, en el mismo suplemento de La Nación sobre los 50 años del golpe que publicó el texto de Pagni, reflexionaba diciendo: “La historia que, por edad, nos ha tocado vivir en su momento ha ido modificándose sutilmente en nuestra cabeza a medida que avanzaron estas décadas de madurez, estudios, lectura y revelaciones”. Sí y no, debo haber olvidado mucho pero a la vez puedo recordar hasta detalles: el temible Ministerio de Interior de los primeros cinco años de la dictadura, el general Albano Harguindeguy interrogándome con insistencia la madrugada que me habían liberado de El Olimpo, u otro ejemplo ridículo del que estaba poblada esa época: cuando publicamos un reportaje al último secretario general de la CGT previo al golpe, Casildo Herrera, célebre por su frase “Yo me borrré”, por haber logrado escaparse antes del golpe y vivir en España, Harguindeguy me cita a la Casa Rosada, me toma del hombro –era voluminoso– y me coloca un billete de esa época en el bolsillo. Ante mi sorpresa, me dice: “Es para Casildo ya que ustedes ponen que sobrevive en España sin recursos”. Una más: tras mi liberación de El Olimpo, tuve que salir de la redacción cuando me llamaba con un seudónimo uno de los militares que venían en cuatro Falcon verdes y, para amedrentarme, me llevaban a dar vueltas sin decir palabra. El seudónimo que él había elegido era Clark Kent, porque yo era periodista.

    La Biblia y el calefón todo el tiempo como la letra del tango, lo absurdo, lo banal, el mal, la mediocridad, el disparate. Antes que ideología, vi estupidez en el contexto de una sociedad que quizá, como en 2023, cansada del desquicio peronista de entonces, no midió las consecuencias de preferir autoritarismo. Así como nada comenzó en 1976, venía de antes, tampoco nada terminó en 1983 de eso llamado paradójicamente “Proceso”. La violencia hoy es verbal pero la actitud antidemocrática, opuesta a la deliberación y el consenso, es la misma.

  • A 50 años del golpe, 50 relatos de los juicios por lesa humanidad que reconstruyen la memoria

    A 50 años del golpe, 50 relatos de los juicios por lesa humanidad que reconstruyen la memoria

    Carlos Ramírez tenía seis años la madrugada del 14 de marzo de 1977. Efectivos de la Policía y del Ejército rodearon su vivienda y abrieron fuego. Su madre, Vicenta, murió por un disparo en la cabeza, pese a haber levantado un trapo blanco para indicar que se entregaba. La Justicia dispuso que el niño y sus dos hermanitos —María Ester, de cuatro años, y Mariano, de dos— fueran enviados al Hogar Casa de Belén, donde permanecieron hasta diciembre de 1983. En la institución les cambiaron el apellido y los sometieron a todo tipo de vejámenes: golpes, violencia psicológica y abusos sexuales. Cuando alguno preguntaba por su familia de origen, lo trataban de “terrorista” o “subversivo” y era castigado. Fueron siete años: toda la infancia.

    Cuatro décadas y media después, en abril de 2022, Carlos relató esa historia ante el Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata. Declaró desde Suecia, el país donde se instaló cuando regresó la democracia y se reencontró con su padre. Su testimonio forma parte de “50 historias de juicios por la dictadura en Argentina”, el último libro publicado por La Retaguardia.

    La Retaguardia nació en 2003 y se consolidó como un medio de referencia en el seguimiento de los juicios por delitos de lesa humanidad. La pandemia obligó a replantear la lógica de las coberturas y en junio de 2020 comenzaron a transmitir los procesos judiciales por YouTube.

    Al principio, algunos tribunales limitaron la transmisión de ciertos momentos, como las declaraciones testimoniales o la lectura de alegatos. Con el tiempo, esos permisos se fueron ampliando y, en julio de 2024, la Cámara de Casación Penal falló a favor de la televisación de todos los juicios.

    La decisión resultó clave para transparentar la administración de justicia y fue el impulso para que otros medios empezaran a usar la herramienta. No son pocos los portales que, por ejemplo, colocan en la portada la transmisión del juicio por los cuadernos de Centeno.

    Sin embargo, La Retaguardia no se limita a reproducir la señal oficial. “Generamos imágenes y decidimos dónde hacer foco. Es una cobertura. Y, gracias a eso, hubo sobrevivientes que reconocieron a sus torturadores a través de la pantalla. En el juicio de la Contraofensiva, por ejemplo, una mujer que estaba en Río Gallegos viendo La Retaguardia reconoció a un policía que había ido a declarar como testigo. Ese hombre, dos años después, terminó condenado”, contó a PERFIL Fernando Tebele, uno de los fundadores del medio.

    Testimonios en primera persona

    El libro “50 historias de juicios por la dictadura en Argentina” se publica en un contexto particular: el próximo 24 de marzo se cumple el 50° aniversario del último golpe de Estado cívico-militar en la Argentina y, lejos de lo que se podía suponer años atrás, las políticas de Memoria, Verdad y Justicia dejaron de ser un consenso transversal.

    Antes de asumir la presidencia, Javier Milei afirmó que los crímenes de la dictadura fueron “excesos”. Su vice, Victoria Villarruel, es uno de los símbolos de la defensa de la familia militar. La disputa sobre lo que ocurrió en la Argentina durante los ‘70 forma un nudo central de la batalla cultural que plantea La Libertad Avanza.

    “Le quieren contar a las nuevas generaciones una realidad que no fue. No levantan la teoría de los dos demonios, sino que hablan de uno solo: la guerrilla, a la que intentan mostrar con acciones terroristas que fueron excepcionales y no una generalidad. Hasta les quieren abrir causas. Ya no se puede hablar de negacionismo que no hay quien no sepa lo que pasó en el país. Ahora son reivindicacionistas”, aseguró Tebele.

    Por eso La Retaguardia decidió compilar 50 testimonios incluidos en expedientes judiciales. Con formato de crónica periodística, cada historia expone el impacto humano de lo que fue un plan sistemático de exterminio ejecutado por fuerzas del Estado.

    Los desaparecidos, los torturados en campos clandestinos y los bebés apropiados fueron las víctimas más visibles de la dictadura, pero no las únicas. La declaración de Carlos Ramírez y la de sus hermanos muestran que hubo infancias diezmadas. Mariana Eva Pérez, autora de “Diario de una princesa montonera”, perdió a sus padres cuando tenía 15 meses y reclama que la Justicia la reconozca como víctima y no solo como querellante. Su testimonio también integra el libro.

    En los dos tomos de la publicación, la violencia sexual aparece como una constante. Nilda Eloy, que pasó por seis centros clandestinos del Circuito Camps, lo dijo con claridad en una de sus declaraciones: “Es necesario juzgar los delitos sexuales como prácticas sistemáticas, no subsumidas a los delitos generales. No creo que nadie tenga una erección y pueda violar a una detenida solo porque lo dice un superior”.

    Las 50 historias son un recorte de la enorme cantidad de personas que declararon en la Justicia. Hablan protagonistas directos del terror, pero también hijos, hermanos y amigos. Hay además relatos de familiares de genocidas que decidieron colaborar en la búsqueda de Justicia.

    Se recuperó, por ejemplo, el caso de Martín Azcurra, que halló cuatro dibujos en poder de su padre, el represor Héctor Raúl Azcurra. Los había hecho Laura Susana Martinelli durante su cautiverio. Uno era un autorretrato en el que aparecía junto a su pareja encapuchados y esposados. Martín se los entregó a la hija de la víctima, Mariana Luz Oliva, quien los exhibió durante el juicio “Subzona 15 III” de Mar del Plata. “Esto es testimonio gráfico directo de mi madre, ella es la que está presente en este momento”, dijo frente a los jueces.

    Los juicios por delitos de lesa humanidad, hoy

    El libro de La Retaguardia se presentará el viernes 13 en la sede de SiPreBA, en la Ciudad de Buenos Aires. Además de Tebele, escribieron María Eugenia Otero, Eduardo Anguita, Carlos Rodríguez, Ailín Bullentini, Sergio Zalba, Giuliana Crucianelli, Pedro Ramírez Otero, Ángela Urondo Raboy, Diego Martínez, Julia Varela, Camila Cataneo, Estela Pereyra, Diego Adur, Raúl Olivera Alfaro, Adrián Camerano, Valentina Maccarone, Mónica Muñiz Mexicano, Julián Bouvier, Ramiro Laterza, Martina Noailles, Pablo Salinas, Luis Enrique Angió, Gabriela Suárez López, Eva González García y Belén Tenaglia.

    El prólogo y los epílogos estuvieron a cargo de Pablo Llonto, Ana Oberlin, Mercedes Soiza Reilly, Karina Yabor, Daniel Obligado, María del Carmen Verdú, Gabriela Sosti, Ana María Careaga, Esteban Rodríguez Eggers, Guadalupe Godoy y Claudia Cesaroni.

    El propósito de los autores no fue solo recuperar estas historias para el mes del aniversario del golpe, sino también intentar llegar a las generaciones más jóvenes. Por eso, y hasta el 24 de marzo, La Retaguardia viene compartiendo pequeños fragmentos de las historias en sus redes sociales.

    En la actualidad, hay 10 juicios activos en todo el país y el próximo 11 comenzará el debate oral por la causa La Fronterita, que investiga la responsabilidad empresarial en delitos de lesa humanidad cometidos en Tucumán. El expediente aborda privaciones ilegítimas de la libertad con apremios, vejaciones, aplicación agravada de torturas, violación de domicilio y desaparición forzada, con epicentro en un centro clandestino instalado en un ingenio azucarero.

    El tema no está cerrado y aún quedan historias por reconstruir. El pacto de silencio de los represores continúa y la mayoría de los sobrevivientes ya declaró. No obstante, en los organismos de derechos humanos consideran que todavía hay margen para conocer detalles a partir de los jóvenes que cumplieron el Servicio Militar Obligatorio en aquellos años, los colimbas.

    Esos jóvenes hoy tienen entre 65 y 70 años. En el juicio por los Vuelos de la Muerte en Campo de Mayo la Justicia los convocó a declarar y sus testimonios fueron determinantes. La fiscal Mercedes Sosa Reilly escribió al respecto en el epílogo del libro, donde calificó a los colimbas como víctimas que, en muchos casos, luego sufrieron la brutalidad de la dictadura en la Guerra de Malvinas.

    “Quizás todavía creen que lo que vieron no es tan importante. Pero entre quienes declararon en aquel el juicio hubo alguien que contó que había visto las ampollas de la droga con la que dormían a las personas al lado de la pista de aterrizaje; otro, cómo se movían los aviones; otro, al oceanógrafo que fue convocado para evaluar el mejor momento para tirar los cuerpos al agua y evitar que aparezcan en las costas. Cada pedacito sirvió para reconstruir cuál era el mecanismo”, contó Tebele.

    Cinco décadas después del golpe de Estado, los juicios siguen y el pasado se va reconstruyendo pieza por pieza. En ese proceso, la cobertura periodística de La Retaguardia funciona como un archivo vivo. Los testimonios que nacen en los tribunales reconstruyen el pasado, pero también se proyectan hacia el futuro.

    GL/ff