Dichas obras, la de Ramírez, destinadas a empleados municipales; y la de Urdinarrain, a Agmer, habían sido adjudicadas a la firma ACIC Mocoiein S.A. mediante licitación realizada en el año 2023. El IAPV dispuso el inicio de las obras en noviembre de 2025; sin embargo, la empresa incumplió los plazos establecidos y diversos procedimientos administrativos, motivo por el cual se resolvió rescindir el contrato correspondiente.
Se aclaró que la rescisión del contrato de obra implica la apertura de un nuevo proceso licitatorio y de adjudicación, con el objetivo de lograr la culminación de las viviendas en el menor tiempo posible.
